martes, 30 de octubre de 2007

The Sandman


Acabo de terminar la lectura de The Sandman. The Doll’s House. El segundo de la serie. Me ha parecido apasionante. Llegué al cómic si tener ni idea de qué iba excepto que es una obra conocidísima, ganadora de tropecientos premios y que está compuesta por una serie de cómics. Y que el autor es Neil Gaiman. Aparte de eso llegaba sin previas ideas u opiniones que pudieran guiar la lectura. Ha sido mucho mejor. Así que si no habéis tenido contacto todavía con The Sandman tal vez deberíais considerar no seguir leyendo esta entrada. No quiero descubrir los secretos del cómic ni frustrar la lectura a quien no la haya leído pero sí quiero hablar un poco de mis impresiones de la obra de Gaiman.

En primer lugar no es un cómic convencional. Y la culpa de eso la tiene la propia historia creada por Gaiman. Mucho más que la parte gráfica. Una trama intrincada, en la que nunca estás cómodo en la lectura porque nunca estás seguro de lo que está pasando o hacia dónde va la historia. Pero que te atrapa. Te coge por el estómago y no te suelta. Al principio no entendía hacia dónde iba el cómic, no sabía qué pasaba…recuerdo que pensé “¿¡pero esto de qué leches va!?” Pero eso es lo que creo Gaiman buscaba con la historia: desconcertar, confundir…y a medida que avanza… sorprender, entretener, emocionar. Por tanto, la incomprensión inicial es parte del juego, no hay que ofuscarse.

Respecto a la parte gráfica, no me ha impresionado sobremanera, no es un dibujo preciosista, pero casa muy bien con la trama. La composición de las páginas en ocasiones es de una belleza y de una habilidad más que notable y otras es solo pasable. Pero en su conjunto creo que Mike Dringenberg y Malcolm Jones III (que dibujan todo el cómic excepto el capítulo 4 que es de Zulli), hacen un buen trabajo y no era una labor fácil, teniendo en cuenta lo peculiar que es la historia de Gaiman. No me preguntéis por ninguno de los dibujantes porque no tengo ni idea de lo que han hecho en su vida.

Ahora bien, ¿por qué me ha atrapado? ¿Qué es lo que hace The Sandman atractivo? Además de la historia, que está muy bien contada, con una estructura bien pensada, coherente y cohesionada pese a las primeras apariencias, hay algo más. O podría haber más, mucho más. Siempre he pensado que las mejores historias, son aquellas que te dejan ver lo esencial para que la historia se desarrolle sin trabas pero que esconden mucho más, que son potencialmente capaces de mucho más. Esto es fácilmente comprobable con el relato corto. Los grandes maestros de la cuentística, Poe, Cortázar, Borges, Bradbury, Quiroga… escriben tanto como dejan espacio a la participación del lector. Eso es algo que pocos autores pueden conseguir. Cuando leí el título pensé en el relato de Borges “El libro de arena”. El libro eterno, contenedor de todas las historias de la humanidad. Imposible para una mente racional pero posible para la mente de un monstruo como Borges. Y para el lector si participa del juego. Creo que Gaiman ha pretendido hacer algo parecido. De una manera diferente. No estoy comparando a Gaiman con Borges. Pero sí creo que Gaiman ha bebido de esas lecturas. No me extrañaría que alguno de los autores citado más arriba estuviera entre sus fuentes. Y por supuesto las influencias más claras en cómic como Alan Moore y Winsor McCay, por ejemplo.

Creo que no he contado nada de la historia, ¿no? Bueno, entonces incluso puedes leer esta entrada y no me sentiré culpable por haber desvelado los misterios de The Sandman. Todo tuyo. Disfruta el viaje. Y cuidado con los mareos...

lunes, 29 de octubre de 2007

Noticias noticiosas

¡¡Acabo de descubrir que la bitácora de Manuel Barrero, Tebeosblog, vuelve a la actividad junto con Javier Alcázar!! En una entrada de finales de septiembre así lo dice el propio Barrero:

Reabrimos. Sin afan competitivo ni esfuerzo diario. Sólo por estar estar en esta maraña de atomización informativa. Y por actuar como nexo. De lo que vendrá.Poco a poco. (Manuel Barrero)

Buenísima noticia porque el cierre de Tebeosfera y de Tebeosblog fue una pena con la apabullante labor informativa y de crítica que se hacía desde allí. También he visto que ha hecho algunos retoques en la página principal de Tebeosfera. Se pueden ver las portadas de los 19 números que sacaron y tal vez caiga alguno más. Esperemos que así sea.

En otro orden de cosas en Con C de arte hay dos artículos aparecidos en prensa que ha subido Pepo Pérez. Uno de la Opinión de Málaga sobre Persépolis (joder, no se habla de otra cosa, eh??) y el otro de el Periódico que lo firma el mismo Pepo sobre Watchmen. Genial que aparezcan artículos con cierta recurrencia en la prensa española sobre tebeos. Y Gracias a Pepo por subirlos a la red.

Finalmente, en la edición de hoy de The Independent viene un artículo bastante extenso sobre Tintín. El artículo es con motivo del estreno de la obra de teatro sobre Tintín en el West End de Londres. ¿Recordáis aquel chaval con el flequillito que puse en el blog hace unas semanas sobre la obra en Nottingham? Pues ahora está en Londres.

Altuna en clase



La semana pasada tuve que explicar en una clase de Lengua II de español, las características básicas del diálogo. Previamente habíamos trabajado sobre el curriculum vitae y después sobre la escritura formal de una carta con el fin de conseguir un trabajo. El tema del diálogo pretende reforzar sobretodo aspectos como el estilo directo y el estilo indirecto, que causa bastantes problemas cuando debes usar los verbos en el pasado, además de cambiar los pronombres personales, los adverbios, etc. Pero bueno, el caso es que en la teoría que maneja el departamento y que entregamos a los chicos para que la lean antes de venir a clase, se decía, que a través del diálogo podemos conocer a los personajes en un relato corto o en una novela. Así que estuve buscando algún cuento corto para romper el hielo y poner las cosas en un sentido más práctico. Pero buscando por aquí y por allá encontré un ejemplo de la tira de Altuna (del jueves pasado) que publica a diario en el Periódico . Me pareció que era perfecto para comprobar eso mismo de que “a través del diálogo podemos conocer a los personajes”.

En el caso de esta tira de 5 viñetas, mediante el diálogo que mantienen los dos personajes conocemos los nombres de las dos mujeres, Marisa y Bea, lo que piensa Bea de sí misma y lo que opina Marisa sobre ella. Sabemos que a Bea le gusta muchísimo Sergio, aunque no lo conoce bien. Sabemos a su vez que éste tiene una relación con Carmen, y que Bea siente una terrible envidia hacia Carmen por ser la pareja de Sergio. En la última viñeta, leemos lo que Marisa ha apuntado sobre las fuerzas que mueven a Bea: el amor, el odio, la envidia, el egoísmo, el sexo y la gula. Y digo yo, son bastantes cosas las que conocemos de estos dos personajes en tan solo 5 viñetas ¿no?

Justo eso es lo que pensé y llevé fotocopias a clase para usar este ejemplo al principio de la misma, en una actividad de 5 a 10 minutos. Lo que ocurre es que no siempre la teoría y la práctica van de la mano…quiero decir que algunos chicos lo entendieron el diálogo e incluso esbozaron una sonrisa, otros tuvieron dificultades con el idioma y otros no se enteraron de nada de la película. Pero bueno, estas cosas son así a veces te funciona y a veces no. La cuestión es probar siempre y cuando sea posible hacerlo. Lo que no tendría sentido es forzar y meter con calzador ejemplos de historieta porque a uno le guste la historieta. Sin embargo, el ejemplo de Altuna sí me pareció adecuado. Aunque la respuesta no fue todo lo positiva que esperaba.

viernes, 26 de octubre de 2007

Lecturas


Hace unos días saqué de la biblioteca el cómic Road To Perdition (1998), con guión de Max Allan Collins y dibujos de Richard Piers Rayner. Y la verdad es que ha sido una lectura muy entretenida. Cuando cogí el libro (302 págs en la edición de Paradox Press), no pude dejarlo hasta que lo terminé. Te atrapa la historia, la enigmática e implacable figura de Michael O’Sullivan, apodado “Angel of Death”. Es muy probable que hayáis leído el cómic porque ya tiene unos años o que hayáis visto la película en la que salía Tom Hanks en el papel del “Angel”. La película me gustó. Además, tengo debilidad por el género negro. Pero el cómic, pese a algunos reparos iniciales por el estilo del dibujo, muy realista, fotográfico incluso, que me parecía un tanto estático, acabó por convencerme a medida que fui leyendo y las escenas de acción (que son bastantes, porque el apodo no viene regalado) me parecieron muy buenas. Vamos que las disfruté igual que disfruto una peli con James Cagney o una novela de Raymond Chandler. Todavía está por escribir la historia del género negro en cómic. Uhmm. Muñoz y Sampayo con Alack Sinner, Dick Tracy de Chester Gould, Torpedo de Bernet y Abulí y tantas otras…

Para este fin de semana, también de la biblioteca (¡la de sorpresas que me estoy llevando!), he sacado Ice Haven (2005) de Daniel Clowes. Después de la decepcionante David Boring (la broma fácil…¡pero es que fue muy boring!) voy a hacer caso a la gente que me aconsejó las historias de Ice Haven. También he sacado de Neil Gaiman, The Sandman. The Doll´s House. Y puede que sea una herejía pero soy todavía virgen con el Sandman de Gaiman. A ver qué tal.

jueves, 25 de octubre de 2007

Ricardo en El Mundo


Si alguien no sabe de qué va la viñeta que haga click en noticia. Me quedé de piedra cuando vi el vídeo. Pero tanto sacarlo en lo medios al tipejo, al final le harán un club de fans. Y sin embargo pongo una entrada con la versión de Ricardo. Y tiene toda la razón. Si no fuera por la cámara, el tipo seguiría en la calle. Y es que hay cosas que por más que las piensas, no llegas a ninguna conclusión. Que haya gente así por la calle...como no responda a la frase de "existe porque tiene que haber de todo" yo no me lo explico.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Organic # 10


Como cada semana, llega puntual (el que no es puntual es el menda que escribe) la nueva entrega de Organic . La historia sigue y Koori parece que ha sido infectada por unas esporas mutantes. Tomatito, el encapuchado más siniestro de la galaxia, no se anda con chiquitas y ya le ha dejado claro el percal. Lo que pase a partir de ahora lo deciden los lectores con sus comentarios. Pero vamos, que generalmente lo deciden 3 o 4 personas porque poquita gente se anima (aviso para navegantes). Y el caso es que no tiene uno siempre la oportunidad de participar en una historia a medida que se va desarrollando (segundo aviso para navegantes).

martes, 23 de octubre de 2007

El Cómic Hispánico de Ana Merino

Esto no es una reseña al uso. Vamos que reseñar un libro que lleva ya 4 años en las librerías no es muy novedoso. Sin embargo, he querido poner esta entrada para hablar de este fantástico libro. Gracias en gran medida a esta obra, me nació el verdadero acicate de estudiar el cómic de una manera más concienzuda, de tomármelo en serio.

El cómic hispánico (2003) es sin duda uno de los estudios más rigurosos que se ha publicado sobre la historieta en el marco hispánico. En la introducción del libro, su autora, Ana Merino, declara el propósito del mismo: “Este libro propone una interpretación de los cómics como factor cultural capaz de representar la modernidad masiva y popular del siglo XX” (p. 9). Merino se encarga de diferenciar las diferentes “modernidades” dependiendo del contexto espacio-temporal. La autora concreta temporalmente su estudio desde los años 40 hasta los 60. Y se centra en cuatro países: España, Cuba, Argentina y México. Justifica su enfoque para categorizar estos países como “modernidades periféricas”, de los verdaderos centros de poder en la época: EE.UU. Inglaterra, Francia o Alemania.


Merino introduce la idea de considerar al creador de cómics un “intelectual masivo y popular”. Masivo porque su producción se inserta dentro de los canales de producción y distribución masiva y popular porque subraya el carácter artesano de la elaboración de historietas, con herramientas tradicionales (lápiz, papel, tinta, plumilla). La autora recalca que estas dos características se aplican a los autores tratados en el libro, aunque es consciente del debate controversial respecto a la incursión de las nuevas tecnologías en la creación (y también difusión) de historietas. Cabría entonces preguntarse si el artista que recurre a métodos tecnológicos en la actualidad (la gran mayoría) dejaría de ser considerado un “intelectual popular”, según la definición de Merino. También habría que redefinir “lo masivo” en la actualidad, cuando las cifras de ventas de historietas están muy lejos de las que se daban hace 30 o 40 años y sin embargo su capacidad de difusión es contrariamente mayor, pudiendo llegar a recónditos mercados (al menos a lectores) a través del internet.

La autora, en una reivindicación frecuente, por parte de los intelectuales que estudian la historieta, “busca reconciliarse con los académicos latinoamericanistas y españolistas y mostrarles el lugar del cómic como expresión cultural hispánica y como sólido espacio de diálogo discursivo” (p. 16).

El libro está dividido en dos partes: la primera versa sobre las “dimensiones históricas, geográficas y teóricas del cómic”. Mientras que la segunda trata sobre “miradas, lecturas e interpretaciones”.

En la primera parte, la autora traza una retrospectiva sobre el medio, remontándose a los orígenes de la historieta y situando el surgimiento del cómic dentro de la cultura popular y masiva de los siglos XVIII y XIX. En cuanto a los antecendentes, Merino recoge estudios previos (Gasca 1969, McCloud 1993) que se remontan a las primeras manifestaciones de la humanidad en las que el uso de dibujos y escritura imprimen una narración al mensaje. De esta forma, menciona la Columna Trajana o el código Azcutitlán precolombino. Merino añade en esta perspectiva otro antecedente: Nueva Crónica y Buen Gobierno (1615), el libro de quejas y protestas dirigido al rey Felipe III que escribiera Guamán Poma de Ayala sirviéndose de cuatrocientas viñetas más el texto en español.


En un contexto más reciente, donde se podrían situar los orígenes del medio, Merino subraya la literatura popular del XVIII y XIX, los pliegos de cordel, las aleluyas, en la génesis de la temática que luego desarrollaría el cómic, tomando el gusto popular por el costumbrismo que es una de las temáticas básicas de la historieta. A continuación se vincula la aparición de la historieta en prensa, soporte esencial para su consolidación y difusión masiva. Hay cierto consenso en afirmar que los trabajos del suizo Rodolphe Topffer (1833) o del alemán Wilhelm Busch, que creó en 1865 los personajes Max y Moritz, son las primeras manifestaciones de historieta en sentido moderno. Luego vendría en la prensa estadounidense Yellow Kid (1895) y The Katzenjammer Kids (1897).

Seguidamente, elabora un resumen de las posiciones teóricas que han tratado de analizar el cómic, mencionando los estudios marxistas (Dorfman y Mattelart), el enfoque semiótico (Eco), la perspectiva estructuralista (Kolp), la psicoanalítica, los estudios culturales (Foster) y finalmente los enfoques post-estructuralistas y post-modernistas. No menciona sin embargo los estudios sociológicos, como el realizado por Juan Antonio Ramírez en su estudio La historieta cómica de posguerra (1975), que además es un trabajo encomiable de clasificación de la historieta de posguerra. La autora sitúa su estudio en un enfoque histórico-cultural, reivindicando las posibilidades ideológicas y la expresividad narrativa del cómic dentro de cada cultura autóctona.

La segunda parte se centra en análisis concretos en los citados países. En España estudia la figura de Escobar y dos de sus producciones más famosas: Carpanta y Petra, criada para todo. En el capítulo dedicado a Cuba, se centra en la pareja Martínez y Behemaras, creadores del personaje Pucho en la clandestinidad y de Supertiñosa como contrapunto al superhéroe americano y en periodo revolucionario. También analiza la popular historieta Elpidio Valdés de Juan Padrón y la infantilización de la historieta en Cuba. Cuando pasa a México, trata dos artistas, Vargas y Rius, enfocándose en el carácter costumbrista de sus producciones: La Familia Burrón y Los Supermachos. Finalmente, el capítulo dedicado a Argentina se centra en la figura de Oesterheld, el mejor guionista de la historieta argentina y su obra Mort Cider, dibujada por el otro maestro argentino Alberto Breccia.
Finalmente, menciona cuatro vertientes del cómic que pueden sobrevivir la consabida crisis del cómic en la actualidad con el poderío de las tecnologías virstuales: el cómic documental, el cómic autobiográfico, el cómic erótico y la novela gráfica.
Merino, Ana. El cómic hispánico. Madrid: Cátedra, 2003


Obras como El cómic hispánico , como Viñetas a la luna de Valencia. La historia del tebeo valenciano 1965-2007 (2007) de Álvaro Pons, Pedro Porcel y Vicente Sorní (que comenté no hace mucho), como cualquiera de las publicadas por Antonio Martín, como el mastodóntico e imprescindible Atlas español de la Cultura Popular. De la historieta y su uso, 1873-2000 de Jesús Cuadrado, etc, ayudan a abrir los ojos (a quien los tenga cerrados) sobre el cómic y su espacio en la cultura de habla hispana.

lunes, 22 de octubre de 2007

Entrevista a Marjane Satrapi en NYT

Una amiga me pasa la noticia de la entrevista de Marjane Satrapi en The New York Times. Está muy bien, la autora habla sin pelos en la lengua. Dice lo que le parece el término graphic novel para referirse al cómic y por qué está en desacuerdo. Además, hablan de la película basada en Persépolis que se estrenará en diciembre. La mejor parte de la entrevista, cuando compara las mujeres que llevan velo en países islámicos con las mujeres que llevan "otros velos" en occidente. El periodista alucina...

¡Gracias Lori!

sábado, 20 de octubre de 2007

COMPOSICIÓN DE PLANCHAS. CLASIFICACIÓN POR TIPOS.

Atención a la interesante entrada de Comics en extinción sobre los diversos tipos de planchas y su clasificación. De una manera didáctica y clara, podemos comprobar las múltiples posibilidades que tiene al alcance el artista a la hora de montar una página. Con ejemplos de Moebius, V. de la Fuente, Bernet, Franquin, Crepax, Bilal, etc. A disfrutar...

Ejemplos: Composición simétrica y asimétrica.
Arzach de Moebius y Valentina de Crepax

viernes, 19 de octubre de 2007

Terminología

El otro día hubo un acalorado debate en Con C de arte sobre qué término es el más adecuado para esto que todos sabemos lo que es, sabemos a lo que nos referimos, pero cuando hay que definirlo, cuesta hacerlo. ¿Cuando decimos "cómic" o "historieta" a qué nos referimos exactamente? No es que quiera proponer un debate diarreico-mental, sino que si muchos estamos de acuerdo en apoyar y "elevar" (por así decirlo) la historieta a la categoría de producto cultural, equiparable otras producciones, dentro de la cultura popular (creo que en esto sí hay consenso), ¡deberíamos empezar por definir de qué demonios estamos hablando! y aquí viene cuando hay que meterse en el fango. No es que no se haya hecho. Se ha hecho bastantes veces. Eisner acuñó el término de "arte secuencial" y luego McCloud (al que le dieron hasta en el carné de identidad en la citada discusión de Con C de arte) recogió esa idea en su famoso libro Understanding Comics.

Decía Pepo, que dirige la mencionada bitácora, que "arte secuencial" no define lo que él hace porque deja fuera la tira de una sola viñeta, porque no hay secuencia. Y tiene su parte de razón, en una sola viñeta, es difícil ver algún tipo de secuenciación. Por otro lado, algo en lo que estoy muy de acuerdo de lo que se dijo en el debate es que el arte evoluciona, angloba ciertas manifestaciones y deja fuera otras pero es algo en continuo movimiento. Por eso encontramos tantas dificultades en definir lo que es un cómic. Va en nuestra naturaleza querer definir las cosas, categorizarlas, concretarlas. Hasta que "algo" no se define, no se le otorga un nombre, no existe. Y por ahí creo que va el asunto, el interés en concretar, en llegar a la perfecta definición, que por otro lado, es imposible.

Por ahora, en el presente, creo que podríamos distinguir entre "humorismo gráfico" e "historieta". De esa manera salvamos el escollo de la tira de 1 sola viñeta: sería humorismo gráfico. Además el humorismo gráfico en la actualidad, se suele servir del medio periodístico para llegar al lector. En el caso de la historieta, generalmente tiene su propia publicación desde la que llegar a la audiencia. Vale. Y ¿qué pasa cuando no hay humor en la citada viñeta? Bueno, es un término extensivo que tiene cierto reconocimiento y que evidentemente cumple una útil función para saber a lo que nos referimos. Por otro lado, dentro del humorismo (¿o fuera?) deberíamos distinguir la caricatura. Y volvemos a entrar en el bucle de dónde están los límites.

Ciertamente complicado. Y es que el debate que estuve leyendo me ha recordado a varioa artículos de crítica cultural donde ni ellos saben dónde poner los límites. A veces, se usa indistintamente "cómic" y "humorismo gráfico", como también se usa "caricatura" para referir al "humorismo gráfico" y no estaría del todo claro, ¿no?

En fin, lo más fácil sería ir contra nuestra naturaleza y olvidarnos de las definiciones, las generaciones (que se lo digan a los autores, si les gusta cuando los meten en una determinada generación), las categorizaciones, etc. ¡Pero son útiles! Nos ayudan la mayoría de las veces (aunque no parezca después de soltar esta chapa) a concretar de qué estamos hablando. Y sin embargo con el cómic parece todo lo contrario...

miércoles, 17 de octubre de 2007

Semana Oesterheld


Desde Zona Negativa están dedicando toda la semana a Hugo G. Oesterheld, el mejor guionista de cómics de la historia de Argentina. Sus guiones están detrás de las famosísimas series El Eternauta, Ernie Pike o Mort Cinder. Oesterheld, fue desaparecido por los milicos de la Junta Militar Argentina (1976-1983) junto con cuatro de sus hijas. Hace ya 30 años de aquello y se sigue sin saber nada. Hoy, en Zona Negativa, una entrevista a Juan Giménez, que relata las influencias que la obra de Oesterheld imprimió en la suya propia.

Organic # 9


Nueva entrega de este webcómic que se publica semanalmente desde la bitácora Sunny Jhanna. Si quieres participar de la historia entra en Organic # 9 y deja tus comentarios. Luego el autor, hará lo que le dé la real gana, pero eso sí, eligiendo de entre las opciones que los lectores hayan escrito. Por ahora la historia tiene a una intrépida aventurera espacial, Koori, que ha caído en un planeta poblado por especies extrañas. Ha sido raptada por un misterioso encapuchado y llevada a una lúgubre (por supuesto) cueva en la que había otros no menos macabros personajes. En fin, lo que no le pase a esta ¿chica? no le pasa a nadie. Ya sabes, TÚ decides.

lunes, 15 de octubre de 2007

Umberto Eco, pionero en el estudio de la historieta


La figura de Umberto Eco se ha convertido con los años en uno de los académicos más influyentes del ámbito universitario, especialmente en los estudios relacionados con la semiótica y la interacción de los medios de comunicación con el receptor de sus mensajes. Sin embargo, gran parte de su popularidad le llegó de manera casi casual, a raíz de la problemática suscitada con su obra Apocalípticos e integrados (1964). Posteriormente llegarían los bestsellers El nombre de la rosa (1980) y El péndulo de Foucault (1988).

Eco estuvo desde los inicios de su carrera académica muy interesado por el mundo de la televisión, llegando a participar en varios programas culturales durante los años 50. Asimismo, la música popular, las novelas detectivescas, el cine y los cómics, eran algunas de las manifestaciones culturales que le interesaban particularmente, todas ellas pertenecientes a lo que se ha venido a llamar la “cultura popular” o “cultura masiva”.

Precisamente, la elección de materiales provenientes de la cultura masiva como susceptibles de estudio académico, fue el aspecto que encendió las iras de los cenáculos universitarios más reaccionarios, tras la publicación de la obra de Eco. Apocalípticos e integrados es una colección de artículos que Eco publicó a finales de los años 50 y principios de los 60 en periódicos, además de alguna ponencia como la que presentó en Roma para el symposium sobre desmitificación e imagen que tuvo lugar en el "Instituto de Estudios Filosóficos" en 1962. Para este congreso, Eco pensó en el mito de Superman, como un mito propio de la época. Llevó decenas de ejemplares de los cómics de Superman (de su colección personal) y los puso encima de la mesa. Al poco tiempo habían desaparecido todos. Esta experiencia le confirmó al autor que, pese a las reticencias de la academia más conservadora, había un palpable interés en el cómic, como producto cultural popular, y como material para el análisis académico.

Los primeros análisis de comunicación masiva empezaron a tratarse desde las universidades italianas en 1963 y 1964. Eco, trabajó para abrir un seminario en Turín sobre “estética masiva y comunicación” en el que analizó aspectos que luego recogió en Apocalípticos. La edición del libro corrió a cargo de la editorial que dirigía Bompiani, una figura clave de la industria editorial italiana durante el siglo XX. La razón de su publicación devino tras la aparición de una plaza universitaria con el título “Pedagogía y Psicología de la Comunicación Masiva”. El puesto quedó vacante por mucho tiempo, dado que no había nadie que cumpliera con los peculiares requisitos de la plaza, como relata Eco. Sin embargo, Eco decidió presentarse y recogió los artículos que había ido publicando sobre la cultura masiva y se los presentó a Bompiani para que considerara su publicación. Bompiani aceptó, aunque rechazó varios de los títulos que el autor le proponía para el libro. Finalmente, con mucho olfato editorial, decidió titular el libro como uno de los artículos que traía Eco: “Apocalípticos e integrados”.

La recepción de la obra en 1964, tal y como menciona Robert Lumley, editor del libro Apocalypse Postponed (1994), que recoge varios artículos de y sobre Umberto Eco, generó un intenso debate mediático entre los que acogieron de buen grado la postura de Eco y los que la rechazaron por equiparar la cultura popular a la alta cultura. En general, Apocalípticos cogió por sorpresa a una parte de los intelectuales, los menos informados. Algunas de las reacciones poco favorables, surgieron de la crítica marxista (Mario Spinella en Rinascita, 3 oct. 1964), que criticó la escasa atención por parte del autor a los factores socio-económicos que estaban detrás de la cultura de masas de la que hablaba Eco. Spinella vinculó la cultura aristocrática con el pensamiento de Gramsci, orientando su argumentación hacia caminos diferentes de los propuestos por Eco. Aunque sí reconoció que el libro era el mejor hasta la fecha sobre el tema. Otros teóricos confesaron en sus críticas haber leído Flash Gordon pero que era uno de esos pecados veniales que no necesita ser mencionado.

Entre la crítica favorable, destaca la de Oreste del Buono en La Settimana, 30 ago. 1964, quien luego se convertiría en editor en jefe de la revista sobre la historieta, Linus, una de las más prestigiosas a nivel internacional por empezar a tratar el cómic desde otros parámetros que consideraban la historieta como medio artístico equiparable a otras producciones culturales.
La reacción del autor, que se resume en el capítulo “Reactions of the Autor: Now (1974 and 1977)” del mismo libro Apocalypse Postponed, destaca que los temas de los que habla Eco en Apocalípticos, las costumbres, la cultura popular, las novelas de detectives, los cómics, eran temas que interesaban al autor y de los que había escrito en prensa. Pero sin duda, el libro que abrió la discusión sobre la cultura masiva en Italia fue L’eclissi dell’intellettuale de Ellémire Zola. Un libro que el autor confiesa que rechazó de plano, y sobre el que argumentó una posición radicalmente distinta. Los dos polos opuestos de los que hablaba Eco podían ejemplificarse en las figuras de Herbert Marcuse, “apocalíptico” de la Escuela de Frankfurt y Marshall McLuhan, “integrado” que publicó en 1964 su influyente Understanding Media.

Resulta curioso cómo un tema, como el de la historieta, que no ocupa siquiera la tercera parte del libro de Eco, adquirió una preponderancia desorbitada, como ejemplo de lo que estaba proponiendo: llevar los cómics a la Universidad. Sin embargo, más allá de un artículo sobre Peanuts de Schulz (que fue la introducción a la primera edición traducida de estas populares historietas en Italia), un análisis semiótico de una página de Steve Canyon, de Milton Caniff y el ensayo sobre el mito de Superman, poco más hay sobre los cómics en el libro. Pero fue suficiente para levantar alegatos a favor y en contra de lo que significaba analizar los cómics desde el ámbito universitario. Por eso, se concluir que el estudio de la historieta desde parámetros académicos, nace con Apocalípticos e integrados.

viernes, 12 de octubre de 2007

Más sobre historieta en la clase de E/LE

Parece que la didáctica de la historieta en la clase de E/LE se mueve. Ayer recibí un correo en el foro de Formespa (sobre profesores que enseñan español como lengua extranjera), en el que Marta Tecedor, lanzaba este SOS:

"Trabajo en la Universidad de Iowa y estoy creando una página web sobre SúperLópez cuyos objetivos principales son el desarrollo de la destreza lectora y la presentación de contenidos culturales como el sentido del humor español en los comics. Estoy buscando desesperadamente bibliografía sobre este último tema (características del humor español en los comics), y sobre la explotación didáctica del comic en la clase de ELE o de segundas lenguas en general."

Yo le sugerí algunos libros pero seguro que a alguien se le ocurre alguna cosa. Así que si queréis ayudar a Marta, le podéis escribir un correo a: mtecedor@hotmail.com

A raíz de ese correo surgieron respuestas como la que pongo aquí abajo sobre una memoria de maestría en la Universidad Rovira i Virgili:

"La semana pasada tuve la defensa de mi memoria de máster juntamente con una compañera, cuyo tema era precisamente este: EL COMIC EN LAS CLASES DE ELE.No tengo sus datos pero creo que si te pones en contacto con la UniversidadRovira i Virgili y la coordinadora del máster (Esther Forgas) podrían proporcionártelos."

Bueno, a la luz de estos datos, parece que la cosa se mueve. Y es que es una pena no aprovechar la potencialidad del cómic en la clase de E/LE. Las posibilidades son muchas, como la que propone Marta con la historieta de Súper López.

Arqueología de la historieta


13 millones de naves, en su especial dedicado a las antologías, recoge varias publicaciones que sirvieron o sirven a modo de antologías de la historieta. Desde RAW a The Best Of Drawn and Quarterly, pasando por lo que hizo hasta su cierre NSLM. También mencionan el número 13 de McSweeney’s Quarterly Concern, que fue editado por Chris Ware. Hace una semana que saqué este número de la McSweeney de la biblioteca de Nottingham (otra sorpresita que me encontré) y no hay mejor momento que éste para poner algunos ejemplos que aparecen en la antología. Hay varias páginas de las primeras ediciones en inglés de Rodolphe Töpffer, en los que algunas viñetas están coloreadas por algún desaprensivo o, más probablemente, por alguna criatura que no sabía lo que hacía. Vamos a ver, ¿quién no lo ha hecho eso mism o de pequeño? Luego te maldices por violar así los tebeos que tanto quieres pero a esas edades, es lo que suele ocurrir. Junto al ejemplo que incluyo de Töpffer, hay una historieta de un intento de suicidio que copia su mismo estilo. Si hacéis click en las imágenes las podréis ver más grandes.




















También encontré este ejemplo de Mutt and Jeff de Bud Fisher del año 1922. De nuevo sobre el tema del suicidio.