domingo, 15 de junio de 2008

The Sandman. Preludes and Nocturnes

Llegué a tarde a la lectura de The Sandman. Eso seguro. Pero me atengo al refranero español, nunca es tarde si la dicha es buena, para sumergirme en esta lectura hipnótica, fresca e inquietante. Hace unos meses entré en el universo de Neil Gaiman y en vez de hacerlo por el principio lo hice por el medio. Cosas del azar. Me fascinó aquel volumen y me quedé con ganas de más. Ayer satisfice ese deseo con el primer tomo de la serie, Preludes and Nocturnes y el tercero, Dream Country. Y todavía no he llegado ni a la mitad de la serie.

Preludes and Nocturnes me pareció un cómic soberbio. Realmente quedé impresionado por el buen hacer de Neil Gaiman, no tanto por la parte gráfica. Fascinante cómo organiza la historia el señor Gaiman, su originalidad al tratar el mundo de los sueños y lo cuidados que son los diálogos. Para no fastidiarle a nadie la lectura (todavía quedará algún despistado como yo por ahí), me centraré en algunos aspectos generales y trataré de no soltar ningún spoiler.

En primer lugar, cuando uno lee The Sandman creo que no tiene que perder de vista cuando se elabora esta fantástica serie. Son finales de los 80 y el cómic book norteamericano está bastante anquilosado. Tanto es así que la entrada de Gaiman y Alan Moore (especialmente con Watchmen y V for Vendetta) en el mercado editorial renovó de manera sustancial el cómic a nivel internacional y le dotó de una personalidad propia, adulta, literaria. En ese contexto The Sandman es una lectura deliciosa. Influencias del punk londinense (ya en la propia figura de Morfeo y la Muerte por ejemplo) sorprenden a primera vista. Aunque lo más llamativo es el preciso (y precioso) cuidado del guión con unos diálogos memorables y una historia que se desarrolla paso a paso, sin desentrañar todo lo que tiene y lo que puede dar, como se saborea un buen Oporto, lentamente, intensamente. Sin prisas.

¿Qué pasaría si el mundo de los sueños no estuviera estrictamente separado de la realidad? ¿Qué ocurriría si las líneas que marcan la realidad y la no-realidad fueran mucho más difusas de lo que pensamos? Es una pregunta sobre la que muchos artistas han trabajado. Desde la caverna de Platón, pasando por Calderón, Dostoievski u Oscar Wilde, si algo queda de manifiesto es que el sueño es tan real, pertenece de manera tan inmediata a la realidad que las meras fronteras que lo separan de nuestra vida diaria, consciente, son una necedad.

Gaiman se propone precisamente eso mismo, borrar las líneas y sumergirnos en un todo, realidad, sueño, fantasía… en el que todo cabe pero siempre presentado de una manera inteligente, sutil, muy cercana al lector. Gran acierto el de Gaiman al abordar la temática del sueño de una forma a la vez fantástica y muy realista.

Hace unas semanas tuve un sueño. Rara vez recuerdo alguno. Mi pareja me cuenta mis propios sueños ya que es partícipe de ellos. La Diosa de la Fortuna se me apareció y estuvimos charlando. Se lo dije a mi chica, soñando. Ella despierta. Al día siguiente, cuando hablamos del sueño le pregunté si Fortuna nos había dicho algo. “No lo sé”, me respondió. “Estabas hablando con ella y al segundo ya no recordabas nada”. “¡Demonios!” pensé, “qué jugarretas se gasta Morfeo”.

Recomendar un cómic que ha sido premiado con todo lo que se puede ganar es un tanto vacuo. Sólo diré que no es nada parecido a lo que había leído hasta el momento. Es también uno de los cómics más literarios que he leído. En ese mismo nivel de sutileza literaria donde está Mort Cinder, El Eternauta y alguno más. Y es bueno. Muy bueno.


jueves, 12 de junio de 2008

Curiosidades sobre la historieta brasileña

Brasil presenta algunos datos sorprendentes respecto al desarrollo de la historieta a lo largo de su historia. Se puede argumentar, por ejemplo, que es en Brasil donde encontramos los primeros ejemplos de la historieta en Latinoamérica, con la presencia del italiano, afincado en Brasil, Angelo Agostini, allá por 1869. Por otro lado, durante las primeras décadas del siglo XX, las revistas infantiles se establecen en Brasil como lo hicieron en Europa. No eran propiamente cómics pero contenían historietas que con el tiempo se convierten en la parte principal de dichas revistas, amen de los consabidos consejos y recomendaciones de tipo moral y cívico para la formación de los infantes.

Si Angelo Agostini fue una figura esencial en el despegue de la historieta en Brasil, Adolfo Aizen fue la personalidad de los años 30 y 40. Gracias a su conocimiento del cómic norteamericano, en 1934, Aizen puso en marcha el Suplemento Juvenil y trajo a Brasil el cómic USA (Flash Gordon, Tarzan, Mandrake, Popeye, Mickey Mouse…). La competidora del Suplemento Juvenil fue la revista O Globo Juvenil que por su lado, copiando una fórmula que se probaba exitosa, trajo las historietas de The Phantom, Li’l Abner y Alley Oop.

Adolfo Aizen, emprendedor y visionario de la historieta, fundó en 1945 la editorial que dominaría el mercado brasileño durante 3 décadas, desde 1945 (año de la fundación de Editora Brasil America Ltd, EBAL) hasta finales de los 70.

La década del 60 se abre con la creación de la nueva capital, Brasilia, un proyecto innovador, la creación de una nueva ciudad que vertebrara el país desde el centro de su inmenso territorio. La bossa nova era un éxito mundial y el cine, con los planteamientos renovadores del cinema novo, estaba a la vanguardia en América. En la historieta, Disney despliega toda su poderosa maquinaria y se instala con enorme éxito en toda Latinoamérica. Brasil no es una excepción y el mercado queda bajo la sombra alargada de un pato y un ratón. Hasta que a un hombre se le ocurre plantar cara a la todopoderosa Disney usando una fórmula bien conocida. Mauricio de Sousa, la personalidad en la historieta más destacable de esta segunda parte del siglo XX, aplica las técnicas de producción y mercado de Disney hasta conseguir lo que nunca ningún país en Latinoamérica de libre mercado había conseguido: arrinconar a Disney. En 1973, el cómic Mônica vendió 195.000 copias. Y la cifra llegó hasta 262.000 ventas en 1978. Y ya en la década del 90, concretamente en 1998, la producción Disney significaba solamente el 15% de los títulos de Mauricio. Y es que si algo hizo de manera muy ladina de Sousa fue dirigir un grupo notable de artistas que, privados de sus derechos sobre los personajes que crearon, supieron ganarse un público infantil y desterrar a Disney de las estanterías. La pena es que toda esa producción nacional se ha convertido en otro monopolio, el del todopoderoso Mauricio de Sousa. No en vano se le llama el “Disney brasileño”.

Información tomada y adaptada del artículo de Waldomiro C. S. Vergueiro "Children’s Comics in Brasil: From Chiquinho to Mônica, A Difficult Journey” Cartooning in Latin America (2005).

martes, 10 de junio de 2008

Mendel's Daughter. A Memoir

Muy interesante la lectura de Mendel’s Daughter. A Memoir. Su autor, Martin Lemelman, lleva 20 años trabajando en la ilustración a la vez que enseña en una universidad norteamericana. Este libro testimonial, no sé si es una novela gráfica, una obra ilustrada, un testimonio o ninguna cosa de las mencionadas. No importa. Posiblemente sea un poco de todo lo anterior y un mucho de talento y buen hacer.

Martin Lemelman grabó a su madre durante unas semanas en la que tuvo que guardar reposo al caerle un pollo congelado en un pie causándole una rotura. Curiosa historia que recoge el autor en la obra y que sin ese pollo, tal vez nos hubiéramos quedado sin esta emotiva lectura, sincera, descarnada, a veces evocadoramente bella, otras dura, áspera, pero siempre honesta, con una desazonadora sensación de veracidad que otorga el testimonio. Y lo consigue el autor con un estilo gráfico correcto, adecuado, pero con un componente narrativo que te sumerge en la historia y te atrapa por las entrañas, como debe ser. Hay, también, un cuidado uso del collage, con montajes fotográficos aquí y allá que van dotando a la obra de ese sustrato de realidad que, por otro lado, consigue la mera lectura de la historia. Esta característica, la narración escrita que resulta de las confesiones de la madre del autor en numerosas grabaciones, es un documento que rebosa autenticidad. El texto se escribe tal cual, con errores gramaticales propios de emigrantes que aprenden una segunda lengua con dificultades. Una sintaxis sencilla, sin adornos, pero directa y clara en todo momento.

Datos de la obra:

Free Press, October 2006
Hardcover, 240 pages
Price: 19.95$ (Hardcover)

Una curiosidad: en la web jewishlibraries.org hay un apartado en el que he encontrado una bibliografía de novelas gráficas judías. Una bibliografía detallada, aunque me resulte extraño que se hagan listas de obras de un determinado grupo de población, pero bueno… Aparecen referenciadas las obras de Will Eisner, Rutu Modan, Pascal Croci, Joann Sfar, ect. Por cierto, no sabía yo que Scott McCloud también era judío.

jueves, 5 de junio de 2008

La mirada costumbrista de André Juillard


After the rain (1998) (Después de la lluvia, Norma), de André Juillard (París, 1948) es una secuela de la premiada Le cahier bleu (Diario Azul), premio al Mejor Álbum en el Salón del Cómic de Angoulême 1995 y premio especial del jurado en el Festival de Sierre de 1995, que a mí me ha parecido ni fu ni fa. Debería leer Diario Azul para formarme una mejor impresión de la historia global y la ambientación costumbrista que consigue (al parecer con éxito) en su primera obra en solitario. Pero no estaba en la biblioteca. Y como me gusta pasar camino de la Universidad por la biblioteca de la ciudad, escaneo lo que tiene y me llevo lo que puedo.

Independientemente de su obra anterior y adoptando un análisis formalista, esto es, centrándome en la obra y pare usted de contar (uy, cómo me he puesto), After the rain es una historia con planteamiento inicial interesante, la búsqueda de un amigo desaparecido con la única pista de una enigmática fotografía que el protagonista compra en una exhibición. Hasta aquí bien. Luego ya entra la reconocible historia de la amistad entre dos personas, inseparables y el amor que ambos profesan a una misma mujer, cuya presencia está latente en toda la obra pese a no tener un carácter eminentemente protagónico. Y aquí ya he comenzado a arquear la ceja. Sin embargo, hay que reconocerle al autor un dominio exquisito del lenguaje de la historieta, con una secuenciación de la historia muy lograda. Hay ciertos momentos de la historia (no revelaré dónde) cuando el autor prescinde del texto, a todas luces innecesario, para dotar a la imagen, a la viñeta tras viñeta, de un carácter narrativo excelente.

Con todo, le veo dos problemas a la obra. En la parte gráfica, pese a demostrar un más que notable dominio del dibujo de corte realista, la expresividad de los personajes es muy limitada. Este aspecto me parece muy importante en la historieta y según mi humilde opinión, Juillard en esta obra no se luce especialmente. El otro aspecto que me ha distanciado del cómic es la propia trama, el guión. Un buen comienzo, prometedor, pero que termina desembocando en una enrevesada historia, predecible a veces y poco creíble otras.

Pese a lo anterior, me ha gustado el enfoque costumbrista, humano, muy cercano al lector, que hace la obra apropiada para aquellas personas que no leen historietas normalmente. Se agradece la presentación de los personajes como personas de carne y hueso, no son héroes ni antihéroes, son personas con virtudes y defectos, hecho que ayuda a que el lector se relacione con la historia.

Como he dicho ya alguna vez, un cómic de biblioteca (si se puede). Mejor gastar el dinero en otra cosa.

Los políticos hasta en la sopa...o en un cómic


¡¿Gordon Brown en un cómic?! El Premier británico ya no sabe qué hacer para ganar "algo" de popularidad. Dos telediarios le quedan al buen hombre...

miércoles, 4 de junio de 2008

El primer diente de FILOCOMIC

Le ha salido el primer diente de leche a FILOCOMIC. Ya gatea, a duras penas, pero se mueve en este mundo digital donde 1 año pesa más que en el analógico. Perece que fue ayer cuando, fascinado por la reedición de la fundamental obra de Terenci Moix (Historia Social del Cómic, 2007), me decidí a compartir mis impresiones tras la lectura. Y hasta ahora. Como recién llegado a este dominio de la “blogosfera comiquera” he aprendido mucho y lo sigo haciendo, esta bitácora no se propuso otro objetivo que el aprendizaje y el intercambio de ideas. Y bajo esas premisas, no puedo estar más satisfecho de este primer año en la red. Bastantes cosas han cambiado a nivel personal y profesional. Cambio de ciudad (de Valencia a Nottingham), de clima (mejor ni mentarlo), de profesión (vuelvo a ser estudiante, en realidad nunca he dejado de serlo), de casa (ahora vivo en una casa victoriana, ojo, en el mismo bloque donde Charles Chaplin se hospedó durante su gira teatral por Inglaterra hace ya unos añitos) y de estatus (felizmente casado con la maravillosa Irene).

Este segundo año que hoy comienza en FILOCOMIC se propone como un reto atractivo y resbaladizo al mismo tiempo para el blogger. Quiero seguir con la línea marcada de privilegiar la historieta escrita en español frente a la producida en otras latitudes. Eso implica pérdidas y podría incluso llamarse herejía. Bueno, no soy una persona dogmática y tampoco sigo al pie de la letra todas las consignas, ni siquiera las mías. Así que encontrarán entradas sobre cómic norteamericano, francés, etc, etc, pero especial atención se pondrá, como se dijo desde el principio, en la producción en lengua española. Sabemos tan poco de lo que se hace al otro lado del Atlántico que resultaría cuando menos una blasfemia no dedicar un tratamiento especial a la historieta latinoamericana. ¡Y dejémonos de retórica de sacristía!

Gracias por entrar a esta casa y compartir sus opiniones. Sin duda, es lo más enriquecedor de todo este tinglado.

Nos leemos,

PD. La imagen de arriba es de Martirena.

lunes, 2 de junio de 2008

Historietas cruzadas


Estaba revisando la "biblioteca" que tiene el señor Joan Navarro en su bitácora, Viñetas, cuando he encontrado esta historieta de la editorial Valenciana, "Historietas cruzadas", una verdadera maravilla de Edgar. Qué preciosidad de composición.

La historia española en viñetas


Ayer comentaba la posibilidad de enseñar historia a través del cómic o la validez de la historieta como texto en el que sustentar el estudio histórico. Y lo hacía con las reflexiones de un profesor norteamericano que intentó (al parecer con éxito) esta iniciativa con sus alumnos. Obviamente, la lista tentativa era bastante American oriented, cosa que no sorprende si el curso trata la historia americana principalmente. Es interesante cómo un país como Estados Unidos, ecléctico y estandarizado al mismo tiempo, está obsesionado con su propia historia y no tanto con la historia universal. Se dice que es por su relativa juventud (circa 230 años) y el deseo de formar una tradición, un pasado del que echar mano, una mitología al fin y al cabo. Desde Europa, donde muchas veces nuestros prejuicios son escandalasos cuando se trata de EE.UU., vemos con estupor el bajo nivel en cultura o historia general de sus habitantes. ¿Pero no hubiéramos hecho lo mismo en su lugar? Bueno éste sería tema para otra discusión.

El caso es que me preguntaba hoy qué cómics se podrían usar en un hipotético curso de Historia Española. ¿Cuáles serían los textos primarios de esa bibliografía y cuáles los secundarios? Y qué grado de relevancia o de objetividad podríamos conceder a textos como Paracuellos, de Carlos Giménez, que entraría dentro de la categoría de testimonio-ficción. Personalmente creo que las obras de Giménez, amén de excelentes artísticamente serían una buena fuente de información en ese hipotético curso. España, Una, Grande y Libre y la fabulosa Barrio serían un fijo en la lista. ¿Pero qué más? El Cid de Hernández Palacios, por ejemplo, sería otra lectura obligada en la lista. Pero del mismo modo, ¿podríamos incluir toda la historieta costumbrista de los 50 y 60? Sin duda que tebeos como Carpanta, Petra, criada para todo, Zipi y Zape, etc, junto con las "revistas para niñas" como Mariló, Can Can, Florita son una fuente valiosísima de información, tristemente ignorada muchas veces pero no por ello menos relevante. Lo que me pregunto es ¿cuáles serían esos textos que NO deberían faltar en la lista de tebeos para enseñar historia española?

PD. Por cierto, hablando de Can Can, échenle un ojo a esta entrada de Joan Navarro en Viñetas sobre los pin-ups de Bosch Penalva para la revista. Una preciosidad.

domingo, 1 de junio de 2008

Cómics para enseñar historia

Tengo especial interés en el enfoque didáctico de la historieta y en sus posibilidades como una herramienta más para el profesor en el aula. Hasta ahora he tratado de exponer mis ideas basándome en mi propia experiencia para sugerir aproximaciones a la historieta en las clases de español como lengua extranjera. Es una línea de trabajo en la que, obviamente hay muchas más personas inmersas y preveo que en un futuro cercano las aplicaciones con el tebeo van a estar a la orden del día.

Quiero hoy dedicar unas líneas a un artículo publicado en International Journal of Comic Art en 2006 titulado "The 'Good' Comics: Using Comic Books To Teach History". Su autor, Cord Scott, trabaja como instructor en Loyola University Chicago y está elaborando una tesis doctoral sobre los cómics en períodos de conflictos (en la misma línea, vale la pena leer el artículo de Maryanne Rhett, "The Graphic Novel and the World History Classroom").

En el artículo mencionado, el autor parte de una pregunta incial: ¿Se pueden verdaderamente usar los cómics como una forma de lectura histórica? Cord reflexiona sobre las motivaciones de los autores cómics al crear sus obras de carácter histórico. Se pregunta sobre el lector al que se destinan estas obras y la metodología usada para transmitir sus mensajes. La base de su argumentación se centra en las experiencias del propio Cord con sus alumnos, a través del módulo que creó el autor titulado "Comic Books in World Societies". Una de las tareas de los alumnos era leer novelas gráficas que tuvieran un enfoque histórico. Declara el autor que dichas novelas gráficas eran trabajadas en clase como material auxiliar y su revisión en clase fue muy positiva. Tras este punto de partida, Cord aporta una lista tentativa de cómics con enfoque histórico que paso a reproducir:

Historia Antigua:
300 (1999), Frank Miller.
Age of Bronze (2001) Eric Shanower

Periodo Decimonónico:
Jefferson's Lewis and Clark Expeditions: Heroes Unlimited (2004) Orville Evjen
La serie de novelas gráficas A Treasury of Victorian Murder, Rick Geary
From Hell (1991 a 1996) Alan Moore y Eddie Campbell
The Alamo (2004) Rod Espinosa

Principios del siglo XX:
Dictators of the Twentieth Century (2004) Ted Nomura
Pear Harbor Comic Book TPB (2001) también de Antarctic Press
Los "War Comics" de New England Comics.

El Holocausto:
Maus (1972, 1977...) Art Spiegelman
Auschwitz (2004) Pascal Croci

Segunda Guerra Mundial - Bomba Atómica:
Ore Wa Mita (1972) - trad. al ingés I Saw It! (1982) Keiji Nakazawa
Fallout (2001) Jim Ottaviani

La Política en los 60:
King (1993) Ho Che Anderson
My True Story (1994) Manuel "Spain" Rodriguez

La Política y la guerra de los 90:
Safe Area Gorazde (2000), Palestine (2001), The Fixer: A story from Sarajevo (2003), etc de Joe Sacco.
Echoes of the Lost Boys of Sudan (2004) James Disco ed.

Oriente Próximo:
Persepolis (2000 a 2003) Marjane Satrapi
Saddam Hussein (2004) Ted Nomura

11-S:
In the Shadow of No Towers (2004) Art Spiegelman
(Aquí se podría incluir también la reciente The 9/11 Report, 2006, de Sid Jacobson y Ernie Colon).

sábado, 31 de mayo de 2008

¿DC o Marvel?



Un buen artículo viene hoy en la edición digital de The Times sobre la carrera por el éxito de las dos grandes casas editoriales norteamericanas, DC y Marvel, en su búsqueda de rentabilidad a través del cine. Pelotazos y fracasos a mansalva en una lucha fratricida por los enormes beneficios que las adaptaciones cinematográficas prometen a una industria necesitada de nuevos vientos. La comparación que realiza Dominic Wells tampoco tiene desperdicio: "where DC is Coke, Marvel is Pepsi; where DC is Hillary Clinton, Marvel is Barack Obama; where DC is McDonald’s, Microsoft and the Beatles, Marvel is Burger King, Apple and the Rolling Stones." Trata el periodista de comparar dos caras muy parecidas de la misma moneda, donde las diferencias, sutiles, se encuentran en ese supuesto nuevo brío que significa Marvel en contraposición a DC, de carácter más clásico. Esto es cuetionable, sin embargo.

Se argumenta en el artículo que los superhéroes de DC son perfectos, héroes en el sentido atemporal de la palabra, superhumanos...o simplemente nada humanos. Mientras que los personajes de Marvel tienen sentimientos, problemas, estarían más cercanos al lector de historietas. Pero oiga, ¿qué pasa con Watchmen? ¿Hay superhéroes en la historia del medio más humanos que los pijameros de Alan Moore? Una forma de explicar la diferencia entre DC y Marvel la da Jonathan Ross (el Buenafuente de Inglaterra, el Jay Leno de USA) cuando declara que: "DC books always seemed a little square. Too neat, too tidy, too straitlaced. Marvel was more of the moment: cool and freewheeling in its house style, as editor-in-chief Stan Lee shot the breeze like a hip uncle.”
Y todo esto para poner las cosas en el momento presente. Y eso significa Iron Man y sus 500 millones de beneficio la pasada semana. En mi opinión, gran parte del éxito que está cosechando está bien filmada película es la fenomenal interpretación de Robert Downey Jr, un enfant terrible del celuloide (43 añitos tiene el señor) que cuando se pone a actuar simplemente lo hace a las mil maravillas. Fantática su interpretación de John Stark. Y muy acompañada de otro monstruo de la pantalla, Jeff Brdges. Y para rematar el trío, también destaca la interpretación de Gwyneth Paltrow. Parece que Marvel ha salvado los muebles después de apostar fuerte para realizar sus propias películas y el futuro pinta sin nubarrones. Se está preparando el camino para otra versión que promete, la nueva (¿la verdadera?) The Incredible Hulk con, atención, Edward Norton en el papel del científico Bruce Banner, que compartirá cartel con actores de la talla de Tim Roth, William Hurt y la nada desdeñable Liv Tyler.

¿Tienen curiosidad por saber cuáles fueron las películas de superhéroes más taquilleras?

1. Spiderman: $2,495,718,076
2. Batman:
$1,570,772,639
3. X-Men: $1,163,063,674
4. Superman:
$875,116,559
5. The Incredibles:
$631,442,092 (tengo especial debilidad por esta última, ¡qué película más divertida!)

jueves, 29 de mayo de 2008

Humor erótico de habla española

Una de humor gráfico erótico para animar al personal. Todas las obras, con sabor latino, provienen de la Kodorniz, que a su vez formaron parte de la exposición del Salón Internacional de Humor Erótico de la Revista Melaíto (2007), suplemento del diario Vanguardia , de Santa Clara (Cuba).

Ajubel

Arturo Kemchs

Boligan
Fontanarrosa, desde donde esté...

Forges


José Manuel Alvares



Manuel




Nani

martes, 27 de mayo de 2008

El reductor de velocidad (Christophe Blain)


El reductor de velocidad (Christophe Blain). Norma, 2008. Cartoné. 80 págs. Color. 19€

Motivado en parte por la lectura de algunas reseñas como la de Álvaro en La cárcel de papel, la de Pablo en El lector impaciente o la del tío berni en Entrecomics, me lancé a la lectura de El reductor de velocidad o en su traducción inglesa de 2003 The Speed Abater. La obra de Blain originalmente apareció en 1999 y consiguió en el 2000 el premio Alph-Art Coup de Coeur en Angouleme. Es una de las primeras obras de este autor, que pertenece junto a Joan Sfar, David B. o Frederik Peeters a esa nueva escuela francesa como ya se les llama. Christophe Blain ha sido encumbrado con el premio de Angouleme y está, junto a los anteriormente mencionados, considerado como uno de los referentes actuales de la BD francesa.

Ahora bien, ¿qué nos ofrece The Speed Abater? En primer lugar, una historia bien narrada, con un buen dominio de la tensión y la distensión (hasta la parte final, donde a mi modo de ver hay una ruptura, buscada, pero que deja la obra un tanto coja), con una sobresaliente capacidad para recrear un espacio asfixiante, agónico, que el propio autor conoce bien de sus propias experiencias vitales, ya que en su juventud formó parte de la tripulación de un navío. Es una historia que parte de una premisa clásica, los ideales utópicos de un joven, Georges Guilbert, apasionado por el mar (estudia Oceanografía antes de enrolarse), que se embarca en un navío de guerra buscando colmar sus ansias de aventura y conocimiento. Como es fácil suponer esas ilusiones se trocarán en angustia, enfermedad, desilusión y tragedia. La trama tiene un personaje esencial que llena toda la historia y consigue generar esa sensación de opresión. Se trata del Bellicose, una suerte de monstruo antediluviano, un navío de guerra de otra época, una reliquia del mar que pese a sus problemas técnicos sigue siendo un arma temible de la armada francesa. Un personaje más de la historieta, sino el personaje principal. El Bellicose chirría, se retuerce, se duele en una lenta agonía que lo debe llevar irremediablemente a dique seco. En ese contexto, Guilbert conoce a otros dos marineros con los que tratará de aprender sobre la vida en el barco y al mismo hacer más llevadera una estancia que dista de lo que un primer momento había fantaseado.

Para desarrollar la trama, dos elementos sirven de catalizadores: la inquietante presencia de un submarino al que deben dar caza y un accidente que marcará la segunda parte de la historia. Sin querer destripar la trama del tebeo, la parte final de la historia es un tanto abrupta y personalmente me chirría en relación al cuidado dominio narrativo que hasta ese momento hace el autor. Por eso creo que el cómic se queda en algo menos de lo que se espera. Es entretenido, bien llevado, angustioso (y eso es un halago teniendo en cuenta la historia) pero se queda a medio camino de “algo” que podría haber sido desarrollado de otra manera y haber conseguido un resultado más redondo.

Respecto la parte gráfica, adecuada, correcta, sin virtuosismos. Pese a hacer uso de un dibujo ágil y sencillo consigue una gran expresividad en los personajes, diferenciándolos claramente. No es sin embargo el punto fuerte del cómic, que sería su narratividad, algo que por lo demás me parece esencial en el cómic.

En definitiva, una obra de biblioteca (si existe la posibilidad) más que de librería, ya que los 19 euros de la traducción española (12$ en Amazon, que alguien me explique por qué los cómics son tan caros en España) bien podrían gastarse con mayor éxito en otras obras del panorama tebeístico actual.

lunes, 26 de mayo de 2008

Mis nominados al Blogger Sapiens Award

Me han dado un premio, pero ojo, no cualquier premio. He sido galardonado con el prestigioso Blogger Sapiens Award, el mono-blogger para los amigos. Desde Hecho Yesca, José María Lajarín ha tenido a bien nominarme para el mono-blogger y que lo haya hecho una persona como Lajarín ya es motivo para que me sienta bien ancho. Desde que descubrí Hecho Yesca he podido conocer (virtualmente) un artista con mayúsculas, un autor de historietas, pintor, profesor de dibujo, alguien que no se anda por las ramas y nombra las cosas por su nombre. Eso le honra. Y para redondear esa versatilidad, es un cachondo. Pásense por su blog y ya me dirán.

Esto ha dicho Lajarín de FILOCOMIC y me he puesto colorao… “Por ser un estudioso del medio (el cómic) magnífico y por sus (maravillosas) aportaciones al uso en el aula del tebeo”. Muchas gracias por estas palabras que no se merecen.

Lo interesante de este premio (¿de dónde habrá salido?) es que uno debe a su vez nominar otros blogs para tan reconocido galardón. Así que ésta es mi lista sin orden de importancia porque todos me parecen excelentes:

  1. Sunny Jhanna: Por ser una excelente bitácora bilingüe que se actualiza cada día, sin falta, sobre la cultura pop. Películas, libros, cómics, televisión, webcómics, arte, etc. Un interesante popurrí que sin duda saben administrar con sutileza, inteligencia e ingenio sus Jhannian bloggers: Finn5fel, Nash y Halagan. Mis felicitaciones por su buen hacer.
  2. Políticamente acorrecto: Por ir siempre contracorriente. Por tener la pluma afilada y el verbo preciso para decir lo que debe decirse en cada momento, sin importar quién esté delante o detrás. ¡Por ser azote de Federico Jiménez Losantos! Por ésta y muchas otras razones, mi nominación para el acorrecto José Donís.
  3. Cómics en extinción: Ya ha sido premiado desde web (68 revoluciones) pero no importa, merece doble premio, ¡triple! Anguloagudus es un ejemplo de dedicación al medio, de investigación y criterio en la historieta. Por ser una biblioteca él mismo sobre Víctor de la Fuente, Hernández Palacios, Hal Foster, Alex Raymond y muchísimos más. Poquita gente (pero muy poquita) sabe más que este señor en España sobre los aspectos formales de la historieta.
  4. El lector impaciente: Lectura compulsiva, holística y diversa pero siempre elegante. Pablo demuestra no sólo una capacidad de lectura sobresaliente sino una capacidad de reflexión y análisis excelente. Impacientes felicitaciones.
  5. Entrecomics.com: La referencia actualmente en la red sobre actualidad en la historieta. Nada se escapa a su visión panóptica. Un ejemplo de profesionalidad y pasión por la historieta. Ejemplar. Felicitaciones a Mar, el tío Berni, The Heckler, Rob, Fer, Francesc e Iñaki.

"¡Ponga un mono en su vida!" (Lajarín dixit)

martes, 20 de mayo de 2008

Organic entregas de la 37 a la 40

Una nueva entrega de las aventuras de Koori y Tomatito desde el webcomic Organic. La lucha con el monstruo ciclópeo se salda bien (no para el pobre bicho, sólo hay que verle el ojillo, a puntito de saltar las lágrimas) pero justo en ese momento llega la temible enviada del científico loco, Medusa y atrapa a los personajes para llevarlos ante la presencia de su amo. Con la publicación de ayer lunes, Finn5fel llega a la número 40, en una demostración de compromiso y regularidad con sus lectores (pocos, pero oye, ahí estamos fieles cada semana a la cita de los lunes) . Las bases siguen siendo las mismas, Finn5fel pone los lápices y tú pones el guión con tus comentarios.




domingo, 18 de mayo de 2008

Max en LEER (por Ana Merino)

La sección dedicada al cómic de la revista Leer, a cargo de Ana Merino, se centra en el artista barcelonés Max (Francesc Capdevila Gisbert) . Recordemos que Max fue galardonado con el primer Premio Nacional de Cómic por la obra Hechos, dichos, ocurrencias y andanzas de Bardín, el Superrealista. Max, miembro del grupo el Rrollo en los setenta, participó en la fundación de la revista El Víbora y años más tarde, dirigió junto con Pere Joan la vanguardista NSLM (Nosotros Somos Los Muertos) que terminó su andadura hace un año. Max está considerado como uno de los referentes indiscutibles de la historieta a nivel mundial.