viernes, 30 de enero de 2009

Festivales y pérdidas

Uno se ausenta unos días de la blogosfera y cuando vuelve han sucedido tantas cosas que bien se podría decir aquella mítica frase de Alfonso Guerra "[A la blogosfera] no la va a conocer ni la madre que la parió" Hombre, tal vez no tanto, pero la información digital es de una inmediatez que requiere asimismo una inmediata conectividad. A antropofagia digital me suena eso.

El caso es que una de las voces de mayor autoridad en España sobre la historieta, Pepo Pérez, pone un paréntesis en su blog Con C de arte para dedicarse plenamente a la creación. Entiendo que es la mejor decisión para Pepo si así lo ha querido y también lo será para los lectores de historietas que veremos muy posiblemente una mayor producción de este autor, sin las ataduras antropofágicas de la blogosfera. Pero los lectores que no estaremos tan contentos son los que disfrutábamos con la información/análisis/reflexiones que aportaba Pepo desde su blog. Ésa será una pérdida de difícil reparación.

Por otro lado, ya ha arrancado el mayor festival de cómic en Europa. se engalana para una nueva edición. Mireia Pérez desde su blog ya ha elaborado una pre-crónica contando el ambiente de la ciudad estos días.

Como es habitual, la prensa recoge la noticia del 36 Festival de Angulema. Desde El País se vuelve a hablar de la respetabilidad del cómic gracias a la etiqueta de "novela gráfica". En Público inciden en el carácter popular de esta edición del Festival: "El cómic no es sólo para especialistas sino para todos. El cómic trata del mundo, de temas que afectan a todos" dice su director artístico. El cómic es un medio de comunicación y como tal es representación de la realidad y ahí nos afecta a todos. Falta encontrar la manera de que ese "a todos" se haga extensivo en nuestra sociedad y no se quede en fieles seguidores, que con sus astronómicas mantienen la viabilidad de la industria. Pero ojo a ABC que propone como libro de la semana Fun Home de Alison Bechdel. Y además permiten la lectura digital del capítulo uno. No está mal.