
La dosis diaria de Alberto Montt.

Una muy feliz noticia es la aparición este mes de octubre en las librerías de un nuevo libro de Antoni Guiral y Joan Manuel Soldevilla sobre uno de los genios indiscutibles de la historieta española: El mundo de Escobar. Una exhaustiva reseña de Javier Alcázar en la siempre imprescindible Tebeosfera.










Uno de los campos en donde los caricaturistas encuentran su terreno mas fértil es en el mundo de la política.
Un ejemplo. la polémica surgida tras la publicación de la reciente portada de la revista "The New Yorker". La portada caricaturizaba a Obama vestido con chilaba y turbante y a su mujer con ropa de combate y un arma al hombro. Colgado en la pared de su supuesto hogar, el retrato de Osama Bin Laden y en la chimenea una bandera estadounidense alimentando las llamas.
Así comienza el artículo de Rafael Estefanía para BBC Mundo en el que además se incluyen las opiniones de dos caricaturistas que charlaron con la cadena sobre el tema: Daniel Pontet (caricaturista uruguayo que trabaja para el The New Herald) y Ted Rall (presidente de la asociación americana de caricaturistas). Para seguir pincha aquí
Y si se han quedado con las ganas de ver alguna portada más de Barry Blitt, el autor de la incendiaria caricatura de Obama y su esposa, portada de The New Yorker el 21 de julio de 2008, échenle un ojo a esta recopilación de nueve portadas titulada "The Politics of Satire", a través de la página de The New Yorker.

Una historieta con dibujos de Carlos Vermut y guión de Chema García, rescatada por el propio Vermut en OMBLIGOPOLIS. Si se atreven, lean el negro futuro que nos espera a manos de... ¡Los ladrones de mentes!







Aquí hay algo que no me cuadra. Leo en El País el reportaje "Mafalda vacila con el vampiro" de Juan Cruz. El texto trata el encuentro de dos amigos y monstruos de la historieta: Quino y Juan Padrón. Es una noticia que desde el principio me pone la sonrisa en la cara y a medida que avanzo se me va frunciendo el entrecejo por la incomprensión. Pero pienso "no, Jorge, Juan Cruz es escritor y la licencia poética está para algo". Vale, vale, dejémoslo entonces. Pero el texto me vuelve a traicionar. La insistencia de Cruz en llamar vampiro a Elpidio a Valdés, el personaje de historieta creado por Padrón en 1970 como representación de la lucha mambí contra los españoles a finales del XIX, me huele a chamusquina. "¿Se estará confundiendo Cruz con la película de animación Vampiros en La Habana de 1985?" me vuelvo a preguntar. Y me respondo que no, que es la consabida licencia poética. Pero miren, tanta insistencia en lo del vampiro Elpidio Valdés a uno le lleva a pensar que el señor Cruz ni sabe quién es Elpidio Valdés ni ha visto la película Vampiros en la Habana, lo cual no es un crimen pero si uno tiene que escribir sobre ello debe documentarse mejor.



Y otra curiosidad. Todo un elenco de artistas del humor gráfico caricaturizados. Una mini enciclopedia de la caricatura en una sóla página.

Militarismo por Alfonso Castelao.En el boletín de noticias nº 149 de Fandecomix viene un valioso artículo firmado por J. M. Varona (Ché) titulado “Humoristas gráficos y exilio” en el que resume los puntos más relevantes de la conferencia ofrecida por el también humorista gráfico Lamberto Ortiz “Lamber” el 15 de septiembre de 2008 en el Salón de Actos del Centro Cívico de Sagunto. El exilio de gran parte de nuestros humoristas gráficos al término de la Guerra Civil Española es un tema oscuro y poco estudiado. Ha recibido escasa atención, hecho que contrasta con la enorme importancia que el humor gráfico tuvo durante los 3 largos años de contienda y que sí ha recibido un mejor y más extenso tratamiento. Varona menciona el exilio a Francia y el maltrato en los campos de concentración hasta que los más afortunados (ya fuera por su economía, sus amistades o su relevancia política o cultural) lograban embarcar en alguno de los cargueros que con rumbo a América cortaba los lazos de una comunidad de españoles que salvo algunas excepciones no volvería a pisar su tierra. El exilio (cuando es forzado) es un horror y ahora a muchos nos ha entrado una inquietante amnesia ante la inmigración que recibimos en España. Afortunadamente la historia nos pone en el lugar que nos corresponde.

Clericalismo
En el caso del exilio de muchos de nuestros humoristas gráficos republicanos de los años 30, la historia se tiñe de nombres míticos como Alfonso Castelao, una personalidad inabarcable, padre del nacionalismo gallego, intelectual, escritor, político, pintor y, por supuesto, uno de los humoristas gráficos de mayor prestigio de la época. Solamente Luis Bagaría, ese eterno bon vivant que despilfarraba el dinero en los cafés de la Plaza de Santa Ana, se erige como la gran figura del humor gráfico de los años 20 y 30. Con una perenne sonrisa en el rostro que se tornó amargura al tener que emigrar a Francia, con la noticia de la muerte de uno de sus hijos en el frente, Bagaría quedó destrozado por la guerra y el exilio. Embarcó rumbo a Cuba, país en el que residió durante 9 meses, de 1908 a 1909, en una etapa feliz para el artista que con 26 años ejercía de director artístico de la compañía de teatro del catalán Enrique Borrás (ver, el magnífico artículo del investigador cubano Jorge Domingo Cuadriello, “Los días cubanos de Luis Bagaría”). Su última estancia en Cuba fue mucho más corta, apenas 3 semanas, muriendo el 26 de junio de 1940. Bagaría era un cuerpo destrozado buscando sepultura.
CapitalismoLuis Conde, principalmente, se ha encargado de estudiar el humor gráfico español en dos obras fundamentales: Historia del humor gráfico en España (2002) y El humor gráfico en España. La distorsión intencional (2005). Otras obras valiosas como La caricatura valenciana en la II República (1931-1939) de María de los Ángeles Valls publicada en 1999 o la reciente Luis Bagaría entre el arte y la política (2008) de Emilio Marcos Villalón vienen a llenar ese vacío de nuestra historia del humor gráfico español. Sin embargo, poco se ha avanzado en el estudio y la recuperación de la obra gráfica de nuestros exiliados. El mejor trabajo hasta la fecha es el realizado por la revista Quevedos de la Fundación General de la Universidad de Alcalá, que en su número 34 (2007) tiene un especial de 36 páginas dedicado al tema titulado “Humoristas gráficos en el exilio americano”. Este número que documenta la trayectoria posterior de nuestros humoristas en suelo americano, se complementa con un número anterior dedicado en exclusiva al exilio en México. Los dos trabajos dieron lugar a una exposición celebrada a finales de 2007 y principios de 2008 en la Fábrica del Humor de la citada Fundación de Alcalá.