jueves, 31 de enero de 2008

Una lectura de PERSEPOLIS

Finalmente cayó en mis manos PERSEPOLIS, la excelente obra de Marjane Satrapi. Tenía yo algunos temores por las altas expectativas que me había formado, con todo el revuelo mediático, la posterior película, etc. Y esas expectativas en ocasiones se traducen en estrepitosas decepciones. No es el caso de PERSEPOLIS.

La obra resulta una deliciosa experiencia que te lleva de la mano hasta el Teherán, previo a la revolución islámica. Para luego, sin soltarte, porque te atrapa sobremanera, ir descubriendo careta tras careta, las incongruencias de un sistema represor, que si bien en este caso es fundamentalista islámico, podría haber sido de cualquier otro color. Engancha el cómic porque te enseña el día a día de la vida en Irán, algo que no estamos acostumbrados en Occidente, al formarnos una impresión artificial y sesgada de lo que es Oriente. Pero no cae en moralinas fáciles, no se pierde en la pedantería, se queda más bien en el terreno de la honestidad. Y digo esto porque el personaje principal,“Marji”, que está basado obviamente en las propias experiencias de la autora, proviene de una familia de clase social alta, por lo que hubiera sido fácil centrarse en el sufrimiento y dejar de lado las abrumadoras diferencias de clase con el resto de la población. Pero no es así. La autora, baraja por igual la hipocresía de un régimen fundamentalista, con los privilegios que disfrutaron previamente unos pocos, durante el reinado del último Sha de Persia, Reza Pahlevi.

Además, Satrapi dibuja con sutileza las etapas por las que discurre Marji, desde la niñez, pasando por la adolescencia, hasta llegar a la madurez. Y eso no es fácil. Requiere observación y de nuevo, honestidad para ofrecer algo que el lector pueda reconocer, sea de la región del planeta que sea. Si todo esto lo aderezamos con una pizca de humor negro por aquí, otra pizca de tragedia por allá y un saber narrar con indudable maestría, el resultado es inmejorable. ¿O no?

Si algo se quisiera objetar a la obra de Satrapi, se la podría atacar, imagino, por el apartado gráfico, por el dibujo. Como se suele hacer con Maus, por ejemplo. Personalmente encuentro el dibujo muy certero y, personalmente no le veo pega alguna. No es preciosista, vale. No es realista, correcto. Y por supuesto no busca un virtuosismo en la gráfica, que sí consigue con la narración en su conjunto. No le veo problema alguno. No es cuestión de querer más a papá-dibujo que a mamá-historia. No se puede desligar una cosa de la otra. Satrapi narra bien, muy bien. Lo hace con un dibujo adecuado a su propósito y el resultado es estupendo. Lo mismo pienso de Maus de Art Spiegelman.

Una lectura recomendabilísima porque te aporta mucho a muy distintos niveles: histórico, dramático, humorístico, trágico… Pero sobretodo me quedo con la cuidada narración, con la elección de viñetas para cada preciso momento, imágenes que se quedan frescas en la memoria porque han sido bien diseñadas. En suma, una obra que da buena cuenta de lo que se puede llegar a hacer con el lenguaje de la historieta.

9 comentarios:

Lajarín dijo...

La semana que viene trae el cinelub de mi villa la película. _Y estoy deseando verla... Pero por otro lado sé que entonces, posiblemente, no me haga con el libro... No sé qué hacer, sniff...

Me leí los 2 primeros, en el coleccionable ese que sacó el país en tapa azul y dura, y me gustó mucho el ritmo de la narración. Supongo que puedo abstraerme del cómic viendo la peli, será diferente seguro...

Jorge dijo...

Suerte que tienes tú lajarín, que llevan la peli a donde vives. Aquí en Nottingham, todavía no la han traído y a este paso ya no me hago muchas ilusiones...

A mí me ha encantado, me parece un ritmo de narración impresionante, me ha recordado a Maus. Será por la combinación de un hecho histórico relevante a nivel internacional (el Holocausto, la revolución fundamentalista) pero con toques de intimidad, de experiencias personales, que son las que me han atraído de verdad. Muy bueno el cómic, de lo mejor que he leído últimamemte.

anguloagudus dijo...

Has conseguido convencerme. Llevo mucho tiempo escuchando de éste libro y no me decidía ... tantos halagos me parecían algo forzado. Pero en este breve artículo he leído claramente lo que otros parece no se atreven a decir: Satrapi no domina el dibujo, pero sabe superar lo que para mi es un defecto mediante el dominio de la narración.

Hace poco hemos debatido en mi blog sobre justo el polo opuesto a Persépolis, Moebius y su Garaje Hermético, una maravilla de dibujo sin guión previo.

Creo que las dos opciones pueden valer, según cuando y cómo, pero no hay que perder el sentido común, y si hablamos de narrar mediante imágenes cuanto mejor se dibuje mejor será el resultado.

Un saludo.

Lajarín dijo...

Creo que en España se estrenó en apenas 15 o 20 salas en total. En Lorca (Murcia) donde vivo se ve que la gente del cineclub se mueve, porque aluciné cuando la vi programada. Y encima GRATIS, no cobran nada...

Jorge dijo...

Estimado anguloagudus,

Si estas breves líneas te motivan a la lectura de Persépolis, me consideraré más que satisfecho. Una obra ciertamente interesante sobretodo, como ya hemos dicho, por la narración. Magnífica. Y sí, es cierto, no domina el dibujo. No es comparable a grandes maestros, claro que no, pero el resultado total de la obra es muy consistente. No le veo pegas la verdad.

Sí, estuve siguiendo la discusión en "Cómics en extinción" pero no quise entrar en el debate, preferí leer y aprender.

Y sí, la conclusión es que si se trata de narrar con el lenguaje de la historieta y eso implica nevesariamente imágenes, cuanto mejor se dibuje mejor, sin duda. Pero también debemos prestar a la obra en su totalidad sin desligarla (como se hace y se hacía en la crítica literaria fondo/forma, una barbaridad) en historia y dibujo.

Un saludo

Jorge dijo...

Lajarín,

Pero qué suerte tienes!! La madre del cordero! La programan y encima la ponen gratis. En Valencia, la pusieron en un cine fuera de la urbe y no será porque no hay cines en la propia ciudad.

anguloagudus dijo...

100% de acuerdo. No obstante, Maus tiene un dibujo que me atrae, cosa que no sucede con Persépolis.

En cualquier caso, todos estos comentarios separando conceptos como guión y dibujo son artificiales, mientras lees no haces esa distinción, sólo la haces a efectos de facilitar su análisis posterior.

Yo, a nivel personal, me conformo con cualquier cómic que me enganche, que no es poco, tanto da un motivo u otro.

Nota. Para mi los superhéroes tipo Marvel gustan por algo mas impreciso que guión o dibujo, gustan por ese especie de atmósfera común a todos ellos que supo crear Stan Lee y que no pertenece a ningún título aislado.

Hasta pronto.

Jorge dijo...

Los superhéroes están en el terreno del mito. Ya lo supo ver esto mismo Umberto Eco al analizar Supermán. Nos atraen por esa condición mítica común a toda civilización que crea sus propios héroes, personas dignas de imitación que sobresalen de la masa. Es un argumeto demasiado atractivo para sustraerse. Y si además se adereza con una pléyade de recursos mercantiles promocionales, etc, etc, tenemos el fenómeno superhéroe. Aunque personalmente, hace mucho que se me cae de las manos un cómic de superhéroes al uso tipo Marvel. Han perdido mi interés.

anguloagudus dijo...

Para mi nunca tuvieron interés hasta que leí Watchmen seguido de Batman DK y Ronin. Pero pronto comprobé que éstos eran excepción. Así que me limité al fenómeno Frank Miller.

Sin embargo si me interesan a nivel de análisis, algo deben tener, alguna clave para que miles de lectores se sientan atraidos. Lo mismo que Persépolis, si el dibujo no atrae tiene que haber otro elemento de gran potencia que explique su éxito, elemento común a otros comics y que antes no habíamos sabido ver.