martes, 8 de enero de 2008

El Eternauta: 50 años de misterio y terror

El 2007 se ha despedido con la reedición de un clásico de la historieta universal, El Eternauta, obra de Oesterheld y Solano López. Norma se ha apuntado esta victoria que es ver en las estanterías de las librerías esta obra magna de la historieta escrita en español. Desconozco si hay traducción al inglés, pero sería un momento magnífico para que alguna editorial se lanzara a su publicación. Personalmente y hasta que compre la versión de Norma, me sigo manejando con una traducción al italiano que compre de saldo en una visita a Roma.

Parece mentira que El Eternauta lleve 50 años por el mundo, perturbando a los lectores con su misterio, con la angustia del desastre que ocurre en tu casa, en tu barrio, mientras estás “protegido” en tu salón, a salvo del frío de la calle, a salvo de una extraña nevada que anunciaba una catástrofe latente, pausada, angustiosa.

Oesterheld (1919-?) llegó a El Eternauta con muchas lecturas a sus espaldas: Salgari, Defoe, Stevenson, Verne. Lector compulsivo. Estudió Ciencias Naturales y trabajó escribiendo textos de divulgación científica para la editorial Abril. Dicen que en sus años univrsitarios quería ser poeta y que la vocación de escritor no la tenía muy clara. Y una curiosidad: Oesterheld no fue lector de historietas ni en su niñez ni en la adolescencia. Sin embargo, esa nula relación con la historieta no le impidió comenzar una carrera de guionista de cómics que le ha llevado a lo ser considerado el escritor argentino de historietas más importante de la historia: Mort Cinder, Ernie Pike, El Eternauta, Bull Rockett, Tarpón, Uma-Uma, El Indio Suárez, El Sargento Kirk, Ticonderoga, Sherlok Time, etc. Más de 60 títulos que le permitieron trabajar con maestros de la talla de Hugo Pratt, Alberto Breccia o Solano López. Su primer guión para una historieta lo escribió en 1950 para Misterix y la parte técnica correspondió a Zoppi.

Solano López (1928-) es otro grande la historieta argentina. Uno de los autores que más ha publicado, con decenas de títulos, que dan muestra de una capacidad de trabajo impresionante. Comienza su carrera en la editorial Columba en 1953 y suyos son los lápices de historietas como El Eternauta, Slot Barr o Bull Rockett. La inestable situación argentina de la época, le lleva a emigrar a España y luego se radica en Londres, donde trabaja para la casa Fleetway. Además de colaborar con Oesterheld, a su vuelta a la Argentina a finales de los 70, formó un tándem con el fantástico guionista Ricardo Barreiro (magistral la obra que firma con Juan Giménez, Ciudad). Desde hace varios años, Solano López se ha orientado hacia el cómic erótico y sigue en la brecha a sus 79 años. En una entrevista reciente comentaba cómo la inspiración le llegaba de su observación de la vida en la calle. Caminando por Río de Janeiro, una chica mostraba sin recato sus partes pudendas y el viejito ya tenía el dibujo listo en la cabeza.

El Eternauta apareció en 1957 para la revista Hora Cero Semanal y se prolongó por entregas durante dos años. Luego llegarían nuevas partes, segundas partes, versiones más modernas y un gran desbarajuste. Para enterarse de todas las partes, idas y venidas de la historia (con una nueva versión de 1969 junto con Alberto Breccia, bastante politizada y que terminó de manera abrupta por presiones tanto del gobierno como de los lectores), se puede revisar la entrada de "El Eternauta" en wikipedia.

Y me callo ya, que esta entrada, era un requerimiento del dr. bantig para que nos cuente sus impresiones de esta fantástica obra y tampoco es cuestión de cansar al personal.

Referencias:

Merino, Ana. El Cómic Hispánico. Cátedra: Madrid, 2003.

wikipedia: "El Eternauta".

Lambiek.net: Francisco Solano López

Dandare.info: Francisco Solano López

6 comentarios:

anguloagudus dijo...

La lectura de "El Eternauta" de Breccia y Oesterheld en la edición de Nueva Frontera en los 80 (Biblioteca Totem) me impresionó. No tanto como Mort Cinder, pero casi.

Esta otra versión, siendo anterior, es nueva para mi, una de mis muchas tareas pendientes.

Buen artículo. A veces se echa en falta trabajos como éste, que no den por supuesto que todos lo hemos leído todo.

Jorge dijo...

No he leído la versión con Breccia a los lápices. He leído sobre ella y parece que se montó una bien gorda. Ni los lectores, que recordaban la primera versión ni las autoridades, cada vez más autoritarias, recibieron bien el vuelco que dio el hilo argumental con la rendición del Tercer Mundo a los invasores por parte del Primer Mundo. Y lo que ha venido después, tengo la impresión de que ha sido exprimir la gallina para conseguir ventas pero han pasado sin pena ni gloria.

No hay duda, cuanto más se lee mayor es la angustia por lo que no se ha leído.

Anónimo dijo...

De lo que ha venido después solo se salva El mundo arrepentido. Aunque ya la segunda parte resultaba algo agónica con los humanos cavernícolas (comuna de buenos salvajes). Quizás por precindir del ambiente urbano y el ejército, aunque los manos también tienen sus buenos momentos.
No sé si los de Norma piensan publicar esta segunda parte así que solo diré: "Mimnio... Athesa... Eioioio..."
Se pasaron con el cronomaster y tantas idas y venidas por la corriente temporal. Yo sigo esperando un cruce especial con el Doctor Who. Así Juan Salvo podría dejar de pasearse por Argentina y explorar el espacio, salvar a los manos o cualquier otra cosa.
La de Breccia los coruñeses pueden leerla gratuitamente en la biblioteca del forum metropolitano. Pienso preguntar si se han visto incrementados los préstamos de tebeos argentinos tras esta publicación de El Eternauta. Por cierto, ¿no le han encasquetado un título adicional que le dé relumbrón como marca la tradición?
(La tercera parte es la peor. Como la más chapucera historia de los Infinity INC pero a lo bestia. Encima, me la cobraron al mismo precio que la primera... ¡Menos mal que con este tercer tomo rebajaban el envío! Estoy seguro que aún tienen remordiemientos por endilgarme ese monstruo.)
Ismael, el Gran Niño eructador del Popocatépetl.

Anónimo dijo...

Mi principal alegría por la publicación de este tebeo es la esperanza, nada secreta y nada noble, de ver muy pronto más historieta argentina por aquí. ¡Jo!, si es que tengo cosas que son comerciales a más no poder como las aventuras de Maradona y el Cazador (este tengo que escanearlo pero se destroza al doblarlo).
¿Cómo pueden ser tan caros los envíos? Hacen que me sienta como si estuviera en el pico de una montaña esperando venir una avioneta que me va a tirar un paquete postal machacado con mil matasellos y cerrado a cordel de viejo zapatero. Si se retrasa ni un triste email, claro.
Además, si publican aquí todos esos tebeos argentinos que muy pronto, espero, relegarán a los superhéroes asesinos de Norma al olvido podríamos dedicarno a la captura internetera de tebeos brasileños, que yo ya estoy vigilando cual zopilote carroñero. No me decido, necesito un empujoncito del esitor español.
Y no me engañarán, no tienen ni que traducir. Ahora las tapas argentinas hasta suelen ser brillosas, y si son blanditas ya no se les despega la zona del dibujete del grueso del cartón como antes.
Ismael, el Tití Ribiera.

anguloagudus dijo...

Juro que llevo un rato riéndome a solas y prácticamente a oscuras, salvo la pantalla del ordenador, claro está. La causa: la enorme inventiva de Ismael, esta vez me ha sorprendido con lo de "el Gran Niño eructador del Popocatépetl".

Un genio del lenguaje. A seguir así.

Jorge dijo...

Desde hace un tiempo Ismael nos sorprende con cada aposición de su nombre, que es para mear y no echar gota ;)

Por cierto, Ismael, la biblioteca del forum metropolitano de la Coruña está la mar de bien! En más de una ocasión has comentado libros de su fondo y ya los quisiera yo en alguna de Valencia...o mejor, aquí en Nottingham, snif, snif.