lunes, 28 de abril de 2008

Norman Foster fue un fiel seguidor de Dan Dare


El año pasado, casi por estas fechas, una exposición en la Universidad Politécnica de Valencia que llevaba por título Tecnología y Cómic: anticipación tecnológica en las historietas de los años 50 sirvió para comprobar que la increíble imaginación de los autores de cómics tenía más de intuición que de fantasía, ya que como bien decía el título, estaban anticipando adelantos tecnológicos allá por los años 50. Aunque cabe la posibilidad de que dichos adelantos plasmados en las páginas de los tebeos de toda la vida, cayeran en manos de ingenieros, arquitectos, e inventores que luego los llevaron a la vida real. Ya sé, es mucho suponer. O tal vez no.

Otra muestra, esta vez en Londres, en el Museo de Ciencia, titulada Dan Dare and the Birth of Hi-Tech Britain precisamente relaciona los cómics de la revista Eagle (con Dan Dare al frente) y la influencia que ejercieron en notables arquitectos como el archifamoso Norman Foster: "Foster is in no doubt that Dan Dare has been a genuine influence on his work. In 1983, he even commissioned John Batchelor, a former Eagle artist, to draw the new Renault Distribution Centre in Swindon as a pullout poster for the Architectural Review, which ran a feature on Foster's approach under the headline: The Eagle has landed.
"I loved the coloured, cross-sectional, technical drawings that appeared in the middle of the Eagle after Dan Dare," says Foster. He still does."


La noticia viene hoy en The Guardian y me ha hecho pensar de nuevo la enorme influencia que ha podido tener la historieta de los años 50 y 60 tanto en los avances teconológicos como en la arquitectura actual. Para darse cuenta del verdadero poder de penetración del medio en esa época, sólo necesitamos recordar que el primer número de la revista Eagle vendió en el Reino Unido ¡900.000 copias!
"The first issue sold a staggering 900,000 copies and, during the 1950s and early 60s, its influence on the younger generation - many of whom would go on to be designers, engineers and architects - was huge."


Otros arquitectos de prestigio reconocen también la influencia que los cómics han dejado en su posterior carrera profesional: "Laurie Chetwood, born in 1957, is one of Britain's leading architects. His most recent proposal is a $300m space-age sanctuary for world leaders in the Nevada desert. It looks exactly like something Dan Dare would manoeuvre his rocket around. "Architects don't often seem to have had childhoods," says Chetwood. "Or at least, they pretend they can't remember them, in case they appear to be less than earnest. My cousins handed me down their Eagle annuals, and I became a Dan Dare fan. I drew loads of space rockets and strange machines. I guess set designers for Star Wars, and even Blade Runner, must have been aware of Dan Dare - although Dan Dare was never as rough-edged or as punky."

Toda esa historia oculta, desconocida, generalmente no se cuenta, precisamente por lo que dice Laurie Chetwood arriba, los arquitectos parece que no hubieran tenido niñez. O que si confesaran sus primeras lecturas, la influencia de los cómics en algún período de su vida, les haría parecer pueriles. Su pátina de seriedad se iría al traste al reconocer que eran fans de Dan Dare. Todavía con estos complejos...

Para más información sciencemuseum.org.uk

5 comentarios:

Nash dijo...

Si solo fuesen los arquitectos, pero creo que ese mal afecta a todos los sectores del trabajo, la gente tiene muy poca personalidad, que le vamos a hacer.

Jorge dijo...

Pues sí Nash. Pero curioso no lo de Norman Foster?? Y es que la imagen de la entrada, la viñeta panorámica de Dan Dare, bien podría ser uno de los edificios de Foster.

Nash dijo...

Esta claro que es su estilo, pero como ya he dichos respecto a las peliculas, los comics los libros y creo que en lo referente a cualquier cosa esta todo inventado imaginado y pensado, solo hay que buscar. Es raro ver un atisbo de originalidad en este mundo.

anguloagudus dijo...

En cualquier parto creativo nunca se sabe lo que te influye, y los cómics, queramos o no, los que tenemos una cierta edad los vivimos intensamente en momentos claves de nuestra formación. Así que esa influencia cómic/arquitectura es casi inevitable.

Pero también se da al revés, y muy acusadamente en algunos casos. A Daniel Torres por ejemplo, le he visto algún diseño de Frank Lloyd Wright (Camelot).

Además, también está la influencia de los futuristas de Sant Elliá, que no hicieron edificios, pero si grandes diseños de enorme repercusión.

En definitiva, que tu artículo me ha gustado y me ha disparado las neuronas. Seguro que encuentro material gráfico sobre el tema.

Un saludo.

Jorge dijo...

Espero ansioso esa nueva entrada que ya vislumbro de historieta y arquitectura anguloagudus...

Un saludo.