lunes, 2 de junio de 2008

La historia española en viñetas


Ayer comentaba la posibilidad de enseñar historia a través del cómic o la validez de la historieta como texto en el que sustentar el estudio histórico. Y lo hacía con las reflexiones de un profesor norteamericano que intentó (al parecer con éxito) esta iniciativa con sus alumnos. Obviamente, la lista tentativa era bastante American oriented, cosa que no sorprende si el curso trata la historia americana principalmente. Es interesante cómo un país como Estados Unidos, ecléctico y estandarizado al mismo tiempo, está obsesionado con su propia historia y no tanto con la historia universal. Se dice que es por su relativa juventud (circa 230 años) y el deseo de formar una tradición, un pasado del que echar mano, una mitología al fin y al cabo. Desde Europa, donde muchas veces nuestros prejuicios son escandalasos cuando se trata de EE.UU., vemos con estupor el bajo nivel en cultura o historia general de sus habitantes. ¿Pero no hubiéramos hecho lo mismo en su lugar? Bueno éste sería tema para otra discusión.

El caso es que me preguntaba hoy qué cómics se podrían usar en un hipotético curso de Historia Española. ¿Cuáles serían los textos primarios de esa bibliografía y cuáles los secundarios? Y qué grado de relevancia o de objetividad podríamos conceder a textos como Paracuellos, de Carlos Giménez, que entraría dentro de la categoría de testimonio-ficción. Personalmente creo que las obras de Giménez, amén de excelentes artísticamente serían una buena fuente de información en ese hipotético curso. España, Una, Grande y Libre y la fabulosa Barrio serían un fijo en la lista. ¿Pero qué más? El Cid de Hernández Palacios, por ejemplo, sería otra lectura obligada en la lista. Pero del mismo modo, ¿podríamos incluir toda la historieta costumbrista de los 50 y 60? Sin duda que tebeos como Carpanta, Petra, criada para todo, Zipi y Zape, etc, junto con las "revistas para niñas" como Mariló, Can Can, Florita son una fuente valiosísima de información, tristemente ignorada muchas veces pero no por ello menos relevante. Lo que me pregunto es ¿cuáles serían esos textos que NO deberían faltar en la lista de tebeos para enseñar historia española?

PD. Por cierto, hablando de Can Can, échenle un ojo a esta entrada de Joan Navarro en Viñetas sobre los pin-ups de Bosch Penalva para la revista. Una preciosidad.

9 comentarios:

Ioannes Ensis dijo...

Este tema es extremadamente interesante, y me afecta como historiador y como historietista, además de como porfesor.
Actualmente, creo yo, pocos son los libros de historietas que puedan usarse a nivel docente "oficial" (aunque algunos tengan mucho que enseñar). ¿Por qué? porque no hay comics didácticos en materia de historia... ¿Qué autor español, con los miserables precios por página que se pagan al día de hoy, emplearía un año de su vida en hacer un tebeo histórico, con el trabajo de documentación, el asesoramiento histórico y el sacrificio personal en un tema que no le interesa (pongamos, en mi caso, "El auge del absolutismo")?
Yo, personalmente no. Mientras los pagos sean los que son, me dedicaré a dibujar mis fricadas (p.e. la biografía de Kilij Arslan).
La única solución son las subvenciones, principalmente por parte del ministerio de educación... pero ¿realmente le interesa a las instituciones introducir los cómics como herramientas pedagógicas?... yo creo que, desafortunadamente, no.
Un saludo y excelente post (el anterior también)

Jorge dijo...

Hola ioannes ensis,

tienes razón, con un salario tan exiguo no compensa el esfuerzo que habría que invertir en elaborar historietas didácticas de carácter histórico. Mucho tendrían que cambiar las cosas.

Pero ¿por qué no se podrían usar algunas historietas que ya existen? Desde mi humilde opinión, porque no soy historiador, creo que el cómic se podría usar como un texto más para abordar la historia. Pongámos por caso el tan manido ejemplo de Maus. Me parece una lectura excelente y que aporta muchísimo a nivel histórico. claro, no quería plantear que se enseñe o se estudie la historia únicamente con tebeos. Pero si el historiador se basa en textos, en el cotejo de información para elaborar una aproximación a la historia lo más objetiva posible, en ese caso el cómic podría formar parte de esa lista de textos. O al menos a mí me lo parece.

Personalmente, apliqué las historietas de Giménez en "España, Una, Grande y Libre" para acercar a estudiantes norteamericanos a la Transición española. Claro, en ese contexto, también me aprovechaba de los cómics para practicar su español.

Estoy convencido de que la historieta puede aportar muchísimo en el aula. Yo intento aplicar el cómic a la enseñanza del español pero también en las clases de historia creo que tendría posibilidades...

Por cierto, tiene buena pinta Kilij Arslan...qué interesante este personaje histórico!

Ioannes Ensis dijo...

Lo primero, gracias por tus elogiosas palabras (que no merezco).
Lo segundo, estoy de acuerdo en lo que dices. A lo que me refería exactamente es que no existen libros de historietas específicos para la enseñanza. Este es un tema que sacamos a debate en el podcast de historietaspodcast, pero parece que no despierta mucho interés en nuestros oyentes. La existencia de un corpus propiamente educativo sería un paso muy importante para la normalización de la historieta en España, pero requiere un esfuerzo que no están dispuestos a hacer aquellos que tienen los medios y la responsabilidad.
Por otro lado, usarlos como textos de apoyo si es muy adecuado, aunque, seamos serios, la mayor parte de cómics históricos son una chufa en el aspecto de la documentación (P.E "300"), aunque sean muy divertidos, claro.
De todas maneras se hacen esfuerzos; ahora estoy trabajando en una historieta dedicada a la prevención de riesgos laborales (mucho peor que los comics que hizo Eisner para el ejército de E.E.U.U. durante la segunda guerra mundial).
Un saludo y gracias de nuevo por escribir está entrada.

Jorge dijo...

De nada y muy merecidas!

Qué pena que no despertará más interés un tema como éste. A mí me parece interesantisimo, con una larga proyección, pero ya veremos...

Suerte con los proyectos venideros ioannes ensis!

Un saludo!

anguloagudus dijo...

No se si es lo que estás buscando, pero casi toda la obra de Palacios (exceptuando Mac Coy) se dedica a la historia de España, desde El Cid que mencionas a Roncesvalles, Carlos V, Felipe II, Historia de Andalucía, Simón Bolivar, ... incluso Manos Kelly con su genial introducción a la vida de Fray Junípero Serra, o el estudio sobre los indios pueblo. Y sus 4 títulos dedicados a la Guerra Civil. Esta ingente producción es todo un archivo gráfico de cada periodo de la historia española digno de estudio por profesionales de la educación. Un saludo.

anguloagudus dijo...

Añadir la colección "Imágenes de la Historia" de Ikusagwer, que además de la obra de Palacios incluye títulos como "La batalla de Vitoria" de Salinas o "Lope de Aguirre" de Usero.

Si nos salimos de España, a mi siempre me ha maravillado la cuidadísima ambientación de la vida cotidiana de la obra de BOURGEON.

Jorge dijo...

Muchas gracias por el repaso sobre la marcha, Anguloagudus. Por ahí andaba yo. La obra de Palacios habría que recuperarla y aplicarla a la voz de ya!!

Muy acertado con lo de Usero y Palacios. No digamos con Bourgeon.
Un saludo.

Ismael Fancito. dijo...

Es una obviedad, pero el problema es que el tebeo histórico no puede competir con el libro de texto en la acumulación y reiteración de datos. Y, sin embargo, los tebeos promueven una captación más inmediata de las experiencias sensoriales y mentales con las que todos los libros de texto acostumbran a jugar en lo que se acota como contexto social (mis libros de Historia de la EGB estaban plagados de cuadros famosísimos sin los cuales todo se volvería incomprensible). Creo que en esto los tebeos son muy superiores ya que no dejan de ser narraciónes.

Jorge dijo...

Una obviedad que nunca hay que perder de vista. De acuerdo contigo, Ismael, no se trata de sustituir los libros de historia por cómics, sino de complementar las clases de historia, la lectura de artículos, libros, con la lectura de ciertas historietas que, como tú bien dices, por la fuerza del lenguaje del cómic pueden ser de mucha utilidad. De los libros de historia que estudié los recuerdos más vívidos son los que tienen alguna imagen por medio. Bueno, si esto es también un hecho, no aprovecharlo me parece una pena.

Un saludo!