martes, 12 de junio de 2007

Frikiland (parte II)

Aquí va el segundo reportaje (mañana pondré el último) sobre Frikiland y el mundo de los cómics. En este vídeo amateur, una reportera con voz de pito y larga melena hace sus pinitos como periodista al tiempo que nos muestra de qué va eso de ser friki (¿o friqui?). Y de nuevo, los cómics y los frikis van de la mano. Estoy totalmente en contra. Que haya frikis a los que les gustan los cómics, vale. Pero que todos los lectores de cómics sean frikis, pues no, oiga. ¿O consideraríamos a Terenci Moix un friki? ¿O a Umberto Eco, Román Gubern, Luis Gasca o el ex ministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar? Bueno, este último sí. Con esto no quiero distanciarme de los frikis, diciendo “no no, yo no pertenezco a esa pandilla de colgaos”. No es eso. Quiero cuestionar por qué a todo el que lee cómics se le tiene que considerar friki. Creo que es llevar demasiado lejos la amplitud semántica de esta nueva palabra del español.
http://www.youtube.com/watch?v=--UkVsGcP9M

Las mujeres no leen cómics

Hace no mucho esta afirmación no habría levantado ninguna ampolla. Se asumía que sí, que era cierto. Que las chicas no tenían desarrollada esa parte del cerebro para apreciar los cómics. Espeeeeeeeeera. Igual, tal vez, quizá, toda la influencia del nuevo cómic que surgió en los ochenta a lo bestia, con un tratamiento más que sexista de la mujer, no favoreció en la creación de un público femenino. Pero eso es historia. En el vídeo, Jesús Martínez del Vas habla de ello y cuestiona esa afirmación de ahí arriba. El manga ha tenido mucho que ver en esta evolución del público lector, eso es seguro. Por otro lado, en la actualidad autoras como Maitena o Nani Mosquera han tenido (y tienen) tanto éxito entre hombres y mujeres que tiran abajo el estereotipo de que solo leen cómics los chicos de pelo largo, gafas de pasta y mirada perturbada (a lo asesino de la katana). Las mujeres leen cómics. Y si no, pásense por las tiendas más cercanas y vean quién se deja caer. Es cierto que la proporción por sexos sigue cayendo del lado de los varones pero ya no estamos ante un coto privado del macho.

¿O sí?