martes, 24 de julio de 2007

Revolución cubana y humor gráfico II

"Pucho y sus perrerías" fueron unos muñequitos (como se les llama en Cuba a los cómics), que contribuyeron al proceso revolucionario desde la clandestina revista Mella, mientras duró la publicación de esta revista (1955 a 1958). Las historietas de Pucho tienen un formato establecido de 1 página y los temas más repetidos son la ridiculización de Batista, la pobreza del pueblo cubano, la vida de los revolucionarios y la suma a la lucha revolucionaria por parte de todos los sectores de la sociedad. Los autores fueron Marcos Behemaras (guión) y Virgilio Martínez (dibujos). Los ejemplos aquí recogidos provienen del número 11 (2003) de la Revista Latinoamericana de Estudios sobre la Historieta. Sobre la revolución cubana se ha hablado mucho, pero ya que este blog es sobre cómics escritos en español, quería mostrar algunos ejemplos de cómo la historieta puede tener su importancia a nivel político y social. En estos ejemplos, de forma muy sencilla, se critica el régimen de Batista, mientras se ofrece una visión idílica de los revolucionarios. Es una pena que este fantástico trabajo de los dos autores no pudiera tener continuidad dentro de la revolución, una vez ésta tuvo éxito. Quiero decir que la crítica desde dentro a los problemas de la misma revolución fue simplemente inexistente. Se cambió de enemigo y la crítica se orientó hacia el gigante estadounidense, hacia el imperialismo americano. Hubiera sido muy saludable tener un medio de crítica de la propia revolución. Eso hubiera mostrado a los cubanos y al mundo la libertad de la que siempre se habla desde los organismos del estado. Sin embargo, cuando no hay críticas del propio gobierno, algo no funciona. ¿Qué hubiera pasado si una revista dentro de Cuba hubiera publicado una caricatura de Castro en actitud similar a la del Príncipe aquí en España? La verdad es que ni me paro a pensar que pudiera llegar a ocurrir...