miércoles, 11 de julio de 2007

Fauna y flora comiquera




Ya estamos de vuelta y con las pilas cargadas. Como ya dije la semana pasada quería dedicar las siguientes entradas a comentar los tres primeros números hasta la fecha de la revista El Manglar. Esta publicación dirigida por Ricardo Esteban y Manuel Bartual promete buen hacer y continuidad. Este mes saldrá el cuarto número y para los impacientes (como un servidor) ya podemos ver la portada del cuarto y del quinto (¡yujuuu!), además de un breve resumen de los contenidos. Para saciar vuestra sed de información comiquera solamente debéis pinchar aquí.
El primer número de El Manglar apareció en el mes de enero, de la mano de la editorial dibbuks. A modo de resumen para los que no pudisteis conseguir este primer número (aunque no creo que haya todavía muchas dificultades para comprarlo en las tiendas de cómics habituales) os diré que la revista venía con más de 10 historietas de diversos tamaños, combinando material nacional con extranjero proveniente en su mayoría de la revista Fluide Glacial. Esta idea me parece acertada si no se cae en el error de publicar material de baja calidad. Y lo mismo se puede decir del material español. Entonces, ¿qué hay en este número? ¿Estratosféricas historietas nacionales y sublime material extranjero? Bueno, no es como para aplicarse cilicios para purgar el placer tan concupiscente de su lectura…pero está muy bien.


Los autores españoles que aparecen son: José Luis Ágreda, Sergio Córdoba, Manel Fontdevila, Enrique Bonet, Carlos Vermut, Castaño y Bartual, Pablo Auladell y Mauro Entrialgo.



Los autores extranjeros son: Eric Omond y Yoann, Frederik Peeters, Julien y Mo/CDM, Lindigre y Manu Larcenet (lo pongo aquí por considerarlo material extranjero) y Émile Bravo.




Aquí tenéis una muestra de cómo se las gasta Carlos Vermut. Este dibujo no pertenece a la historia que sale en la revista.
Si tuviera que elegir la mejor historieta de cada material, sin dudarlo me quedaría (del material español) con la de Carlos Vermut "Doble Sesión", que aparece en los siguientes números de forma episódica y autoconclusiva. Los dibujos no es lo que más me impacta aunque tiene algo, una forma personal que, por lo menos a mí, me llega, me gusta, me atrapa. Esta historieta sigue un patrón estable que es entrelazar dos historias diferentes de tal manera que se llega a un surrealismo impactante y divertido. A veces es escalofriante (véase el nº 3 de El Manglar) y a veces muy divertida (como en el nº 2). Para saber algo más de este autor joven al que todo el mundo le vaticina una gran proyección podéis ir a su página web aquí. Hay otras historietas muy interesantes como la onírica de José Luis Ágreda, aunque no está al nivel de la de Vermut.


Un ejemplo de la alucinante historieta de Émile Bravo. Es muy pero que muy recomendable

Y si tuviera que hacer lo mismo con el material extranjero, aquí no habría posible discusión, la historieta de Émile Bravo "Ben Qutuz Brothers" sobre la vida diaria en Palestina es magistral. Realmente impactante. Es una historieta larga (10 páginas) en la que no aparecen palabras. ¿? Pues eso, que los bocadillos están a su vez rellenos de dibujos y eso es lo que expresan los personajes. ¡Y es buenísimo! Además, la historia en sí es alucinante, sin casarse con nadie, ni con los israelíes ni con los palestinos. Me parece el mejor material de la revista sin dudarlo. Y la buena noticia es que este autor volverá a aparecer en el número de este mes (¡olé y olé!) según leí en la página de Manuel Bartual.
Además de las historietas, la revista tiene una sección fija de reseñas de obras, que se llama "En la rama" (en la que escriben gente como Antonio Núñez, Óscar Palmer, Valentín Vañó y el omnipresente Álvaro Pons. ¡Que este hombre nos ilumine con el don de la ubicuidad! Es que está en todas partes…), otra de comentarios, opiniones, actualidad, "Fruta Fresca", que escribe Borja Crespo, una sección dedicada a la ilustración "La Galería Ilustrada" y una última hoja dedicada a algún autor del que se hace un breve repaso de su obra.
En definitiva, el primer número de El Manglar me captó como lector y me tiene esperando los siguientes numeritos como agua de Mayo. Mañana más.