miércoles, 8 de agosto de 2007

El Manglar nº 4


El número 4 de El Manglar viene con un perturbador dibujo en portada a cargo de Carlos Vermut. Es una muestra de la nueva serie (R.O.M.) que empieza en este número y promete misterio y tensión a raudales. Si la anterior colaboración (Doble Sesión) de Vermut para esta revista (véase números 1, 2 y 3) fue impresionante, con historias que entrelazaban temas tan dispares como el western y los romanos, Alien y El Abuelo de Garci o The Ring (una peli japonesa) con la versión doblada de El Resplandor, esta nueva historia que se desarrolla por entregas, tiene muy buena pinta. Sin desvelar nada de esta nueva historia de Vermut, la tensión se huele por todas partes, el ambiente claustrofóbico se une a una trama que pone a una pareja anónima, apaciblemente durmiendo en su casa, al borde de la desesperación más absoluta.
Aquí una muestra de la historieta de la que hablaba, mezclando Alien y El Abuelo. Una risa la historia.
La entrevista a Vermut que viene en este número tampoco tiene desperdicio. ¿Quién es Carlos Vermut? Madrileño. 27 años. Aclamado por su ópera prima El Banyán Rojo. Nominado a 4 premios del Salón del Cómic de Barcelona de 2007. Reconoce que es dibujante de cómics por influencia del manga (Bola de Dragón, Los Caballeros del Zodiaco). Amante del misterio, con el que impregna todas sus obras y que considera esencial tanto en el cómic como en la vida: "Porque el ser humano es curioso. Deseamos que nos cuenten historias que no deberían contarnos" Ese misterio que esconde un horror no desvelado, siquiera desvelado, pero presente, muy presente, es lo que encontramos en la primera entrega de R.O.M. Una curiosidad: todo el proceso de creación de sus historietas lo hace con el ordenador.

Pero este número de El Manglar no es solo Carlos Vermut. Ni mucho menos. Vuelve Emile Bravo con una historia, Young Americans, de una brutal realidad. No digo más porque sería echar perderlo todo. Es sorprendente.
Siguen las aventuras de Cosmik Roger con las que disfruto como un enano. Este aventurero espacial se ve en cada meollo que siempre consigue hacerte reír. Esta vez el psicoanalista le juega una mala pasada. Y es que Cosmik también tiene su corazoncito debajo de la escafandra. Para mí la mejor historieta de las 4 publicadas es la de El Manglar 3 (que todavía no he comentado aquí, uhmm). En esa aventura Cosmik Roger tiene que adaptarse a los nuevos tiempos. Su bar estelar de toda la vida…se ha convertido en un bar gay. Priceless.
También sigue El Vecino de Santiago García y Pepo Pérez. Los superhéroes más petardos se organizan, tienen que encontrar un líder, un local para reunirse, un nombre para el grupo. Una jaula de grillos, vamos. Me ha recordado mucho cuando los Watchmen hicieron lo mismo y ya entonces me pareció una escena de lo más surrealista.
Y por supuesto Distrito Harrigan de Jorge Monlongo. Me parto de risa con estas historietas satíricas del género negro, de polis duros y comisarios gritones. Esta vez, Velasco, el prota, tiene que ir al peor barrio de la ciudad. Y es peor de lo que podrías imaginar. Pobre Velasco…
Y más cosas que no cuento para no ponerme pesado. El Manglar sigue con buen paso.