jueves, 20 de septiembre de 2007

Aprender a leer con tebeos

Sin duda lo más importante que hizo la historieta por mí fue enseñarme a leer. Yo crecí coleccionando series de tebeos, leyéndolos con apasionado deseo y esperando que llegara el domingo para ir al rastro a comprar viejos números y completar mis colecciones. Es cierto que alguien tiene que presentarte al cómic. Alguien tiene que decirle a la historieta "Oye, mira aquí hay un chaval con el que puedes hacer buenas migas" y al mismo tiempo te está diciendo a ti, al chaval "voy a confesarte un secreto, te voy enseñar el camino para viajar de una parte a otra del mundo, para dominar los viajes en el tiempo, para ser quien tú quieras...todo eso y más está en los tebeos". En mi caso fue mi hermano mayor y mi serie fetiche (porque todos hemos tenido una o más de una) fue Conan, cualquiera de ellas, Conan el Bárbaro, La Espada Salvaje, Súper Conan, Conan Rey, etc.


Al cómic le debo que aprendiera a leer, no sin algunos problemas porque cuando un chiquillo de 6 años lee Conan el Bárbaro hay cierto lenguaje que puede no llegar a comprender. Todavía recuerdo cuando un día, embutido en la lectura de mi bárbaro favorito, vi aparecer a mi madre por el comedor y le grité aquello que tantas veces había leído/visto decir a Conan a las chicas: "¡¡Ramera!!" La cara de mi madre se iba desencajando por momentos y allí estaba yo, con aire satisfecho, con espada en la mano, casco, botas de cuero y escueto taparrabos. Así es Conan. A medida que vi a mi madre acercarse con cara seria, mi pequeña hombría se iba disipando y una cara de "no entiendo ni papa" se me quedó cuando mi mamá (mi querida mamá, adorada por un niño a esa edad) me dijo "¿¡Pero cómo me dices eso!? Yo solo atisbé a decir "Ramera...eso es lo que dice Conan siempre a las chicas...¿es algo malo? Mi madre, aliviada porque desconociera el significado del exabrupto me explicó lo que significaba la palabra y puso cara de "Pero qué cosas lee este niño..."

Mi pasión por Conan no hizo sino aumentar.

La lectura de Conan tenía, además del divertimento propio de ver a mi héroe masacrar enemigos con la espada (o con lo que se terciara), un componente secreto, el de saltarse a la torera las normas de la buena educación y la cortesía, algo que a los niños sufren en el proceso de hacerse adultos. Ahora eso sí, siempre respetando unos valores...pecualiares, ¡pero valores al fin y al cabo! Y es que Conan no es un bárbaro y ya está. Es un bárbaro inteligente y con valores. Con el paso del tiempo mi pasión por Conan fue disminuyendo e incluso mi pasión por los tebeos también. Era época de lecturas "adultas" me decía, de leer a Kafka, a Cervantes, a Foucault a George Orwell... y dejarse de tanto tebeo (aunque siguiera mirando con orgullo mi estantería con las colecciones que tanto me costó completar). Pero la vida es sabia y te sabe dar lo que te corresponde a cada momento. Por eso desde hace unos años el cómic y yo hemos estrechado lazos de nuevo y me he re-encontrado con viejos tebeos y he conocido nuevas historietas (y en eso sigo...) que me han recordado las posibilidades y la importancia del medio.

Pero si algo deberíamos reconcerle siempre al cómic es la importantísima labor de enseñar a leer a generaciones enteras, a futuras personas adultas que después sseguirán o dejarán de leer tebeos. Pero en un momento de su vida lo han hecho y sin ellos no habrían podido llegar ni a Kafka, ni a Cervantes, ni a Foucault, ni a George Orwell.

6 comentarios:

Quique dijo...

Mecagüen la pena negra!

El Conan de John Buscema y Ernie Chan (con guiones de Roy Thomas) es lo mejor que han parido madres con diferencia!!!

No es Kafka, ni Orwell, ni Cervantes...pero las andanzas del Cimmerio por Aquilonia soltando mandoblazos con su tizona son otro cantar...

Jorge dijo...

Y que lo digas!!! Si me tengo que decantar por un Conan de los muchos que hay porque esta el de Barry Windsor Smith, el de Tony de Zuniga (el teclado de la biblio de Nottingham es ingles y ya), pero me quedo siempre con el que tu has dicho (sabio que eres Indiana), Buscema, Chan y Roy Thomas en los guiones. Mel de romer...

finn5fel dijo...

Pues yo la verdad es que nunca he leído Conan, pero estoy emocionado por el anuncio de su nueva serie, Conan the Cimmerian, que empieza en mayo de 2008. El guión corre a cargo de un tal Tim Truman, y la única ilustración

que he visto del artista, Tomas Giorello, me parece espectacular. Creo que le daré una oportunidad a nuestro bárbaro más querido. Y, además, en 2008 empiezan a trabajar en la nueva película del personaje!

Jorge dijo...

Recollons!! Una nueva serie sobre Conan!? El dibujo del tal Gorello es muy bueno. Ya sabes finn que Conan es parte de mi infancia, lo tengo en lugar privilegiado, junto con el dibujo que me regalaste. Personalmente, creo que la historia de Conan, con el mundo donde vive, los reinos, razas, etc, puede estar al nivel de lo que hizo Hal Foster con Prince Valiant. Todo tiene coherencia y las tramas se entrelazan de manera magistral. Mr. Howard hizo un trabajo encomiable.

Ismael dijo...

La lectura de tebeos posee el valor de la repetición; ya que puedes volver a leerlo enseguida que pasas la última página. Eso es complicado con una novela.
El poder de las imágenes apresura la recepción del mensaje sin pérdida de la efusión narrativa. Las viñetas corren a dos mil millones de palabras por segundo a la vez que permanecen inmutables. Por eso me parece lógico equiparar la historieta a la poesía y la página de un tebeo a un poema, porque ambos ofrecen naturalmente la expansión significativa de lo narrado desde elementos minúsculos, replegados para ser abiertos por el lector.
Creo el lector de tebeos es un actor minetras que el de una novela puede parecerse más a un pasajero.

Jorge dijo...

Ismael,

se suele decir que el cómic tiene una estrecha relación con la poesía, de hecho sus lenguajes, tienen mucha relación y sobretodo el ritmo de lectura tiene cosas en común, como la repetición, de la que tú hablas. Sin embargo, no me acaba de cuadrar eso cuando para mí, la característica principal del cómic es la narración a través de imágenes y texto. En ese sentido, la historieta está más cerca de la narrativa. Me gusta lo que dices sobre el lector de cómics como actor y le lector de novela como pasajero. Aunque si solo te consideras pasajero en la novela, pierdes muchas cosas. El lector pasivo (que sería algo así como "el pasajero" hace tiempo que se superó, la noeval negra es un ejemplo de esto. Pese a todo, existen lectores que se acercan a la narrativa desde fuera, sin involucrarse en la trama, en la historia. Personalmente, se pierden niveles de lectura tomando esa posición.